Mujeres bailan durante la clase de zumba el martes por la noche en el Centro de Tecnología para Jóvenes de Boyle Heights. /Photo by Emily Valdez
Mujeres bailan durante la clase de zumba el martes por la noche en el Centro de Tecnología para Jóvenes de Boyle Heights. /Photo by Emily Valdez

En un salón de recreación totalmente repleto en el Centro de Tecnología de Boyle Heights, la música latina domina el ambiente y contagia las ganas de bailar.

La gente sonríe y baila con amigos y familiares por todos lados. Parece una gran fiesta. Todos esperan encontrar finalmente lo que han estado buscando: una forma de perder peso y de divertirse al mismo tiempo.  ¡Bienvenido al mundo de zumba!

Zumba ha cobrado mucha popularidad como ejercicio en los últimos años y han surgido estudios y centros que ofrecen clases por todo el país.   En Boyle Heights se ofrecen docenas de clases por día en escuelas, estudios, gimnasios y centros comunitarios. Quizás uno de los principales motivos para que la zumba haya ganado tanta popularidad aquí es que incorpora música latina a la clase de gimnasia.

Cecy Lizaola, residente de Boyle Heights, hace un año que practica zumba por las mañanas, cinco días a la semana. “Me gusta la música, y aparte de eso, veo los resultados”, dice.

Lizaola se considera una prueba viviente de la eficacia de zumba para bajar de peso. En un momento, llegó a pesar 135 libras. Después de 12 meses de clases de zumba, bajó 17 libras y dice sentirse mejor que nunca.

Pero la pérdida de peso es solo parte de la atracción. Kat Barrera, de 33 años, que hace seis semanas, que asiste a clases de zumba dos veces por semana en el Centro de Tecnología de Boyle Heights, dice que a ella la atrajo el baile. “Es algo que me encanta”, dice. “Bailar en este lugar es increíble porque lo hacemos en grupo. Es algo que motiva mucho”.

Si bien muchas personas se acercan por el baile, no se dan cuenta de que también obtienen un ejercicio cardiaco intenso. Yéssica Pérez, instructora de zumba que se crío en Boyle Heights, señala: “Cuando piensan en zumba, muchas personas no siempre lo relacionan con hacer ejercicio. Creen que van a divertirse”.

Un estudio realizado en 2012 por el Departamento de Ejercicio y Ciencias del Deporte de la Universidad de Wisconsin-La Crosse indicó que el participante promedio de las clases de zumba quema 9.5 calorías por minuto. La cantidad total de calorías quemadas depende del peso y del esfuerzo que haga la persona.

Cada clase comienza con un calentamiento. Luego comienzan los bailes de ritmo rápido. Cada baile dura entre dos y tres minutos, y hay muy poco tiempo entre una canción y otra. “Transpiramos. Estamos empapados en sudor, pero no sentimos que estamos haciendo ejercicio”, dice Pérez.

Los instructores demuestran el baile frente a la clase y no dan muchas indicaciones, lo que ayuda a los estudiantes a incorporar sus propios giros y a tomar los descansos que necesiten. “No es difícil. Si uno sabe bailar, entonces puede bailar zumba”, dice Barrera.

Las personas dicen que les encanta el buen ambiente de las clases ya que no se sienten presionados. María Ramos, residente de Boyle Heights, comenzó a asistir a las clases de zumba hace ocho semanas. Dice que nadie la juzga durante la clase. “A mí no me da vergüenza”, dice. “Aquí nadie se fija”.

Este buen ambiente motiva a las personas a esforzarse durante la clase.

Zumba también puede ser una excelente manera de conocer gente nueva o de participar en una actividad sana con viejos amigos. Glenn López, profesor clínico auxiliar del Departamento de Medicina de UCLA, observó en su estudio de investigación sobre grupos que caminaban juntos en Sun Valley que las personas están más dispuestas a hacer ejercicio con amigos. López señala, “Los grupos de ejercicio crean una red social y ofrecen oportunidades para que los vecinos se conozcan”.

López considera que el aspecto social de la clase es un factor que ha contribuido a la popularidad de zumba. “Al ser parte de un grupo, uno tiene la oportunidad de interactuar y descargar las frustraciones. Zumba es divertida. Es sexy”, señala.

Alberto Pérez, bailarín y coreógrafo, fue quien creó el programa de ejercicio con bailes en Colombia en 1986.Iba a comenzar una de sus clases de aeróbica cuando se dio cuenta de que se había olvidado de la cinta grabada. Tuvo que improvisar y usó canciones de salsa y merengue que tenía a mano.

La zumba ganó gran popularidad en Estados Unidos hace unos 10 años, a través de la venta de DVD que se pueden usar en el hogar. Aquí se comenzaron a ofrecer clases en 2005.   Hoy hay una infinidad de estudios, clases, línea de indumentaria e incluso videojuegos de zumba. Algunos gimnasios y estudios ofrecen clases basadas en la zumba, como “Latin Jam” y “Body Jam”.

Los aficionados al ejercicio dicen que encontraron algo divertido y sano que les encanta hacer. Cecy Lizaola dice, “Me encanta y me fascina, y no me salgo de aquí nunca”.

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