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The new Walgreens on Cesar Chavez Avenue. Photo by Juan Gutierrez.
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Walgreens abrió sus puertas a una cuadra de Farmacia Ramírez. Foto de Juan Gutierrez.

Nunca hubo una tienda Walgreens en Boyle Heights antes del pasado mes de julio. Dado que es la primera tienda de este tipo, todo el mundo se pregunta cómo afectará su llegada al vecindario. Algunos miembros de la comunidad temen que las grandes cadenas de tiendas terminen con los comercios locales, mientras que otros reciben con alegría los cambios que se están dando en el vecindario.

Hasta hace poco tiempo, los residentes de Boyle Heights dependían totalmente de las pequeñas tiendas y farmacias locales para todas sus necesidades, desde medicamentos a artículos minoristas de uso frecuente. Esto a menudo significaba visitar varias tiendas pequeñas para obtener todos los productos que habían anotado en su lista. Walgreens compite con los negocios de la zona, ya que los clientes pueden encontrar una amplia gama de productos y hacer todas sus compras en esa tienda.

La tienda Walgreens está ubicada en el popular corredor de la avenida César Chávez, por donde transitan muchos peatones. Las apretujadas vidrieras de los pequeños comercios a la calle han sufrido cambios a lo largo de las décadas, a medida que los diferentes grupos étnicos van dejando su huella.

Antes de que se inaugurara la tienda Walgreens en julio, ese predio lo ocupaba Big Buy Foods desde 1962. Ese negocio vendía diferentes tipos de carne, frutas y verduras y artículos de uso frecuente para el hogar. A los residentes sin transporte les resultaba muy práctico. Hoy, las silenciosas puertas corredizas automáticas, las paredes de color arena y los carteles impresos que dan la bienvenida a los clientes sustituyeron la estridente música de cumbia que se oía en Big Buy y a las ofertas semanales pintadas a mano en espejos brillantes.

No todos los miembros de la comunidad están contentos con este cambio. Algunos residentes se cuestionan por qué el supermercado de su vecindario se convirtió en una farmacia, cuando Boyle Heights ya tiene dos farmacias privadas en la zona. Carmen Fuentes, de 73 años, que vive cerca de la nueva tienda Walgreens, afirma con severidad: “ ¡Ahí, donde la pusieron, no se necesita!”.

A menos de dos cuadras de Walgreens, se ubican la Botica del Sol y Ramírez Pharmacy, que tienen más de 30 años de servicio a la comunidad.

Dr. Michael Ramírez, dueño de la farmacia Ramírez. Foto de Juan Gutierrez.

El padre de Michael Ramírez abrió Ramírez Pharmacy en la esquina de César Chávez y Soto Street a finales de la década de 1970. Ramírez afirma que lo que diferencia a su negocio de Walgreens es la atención personalizada. “Cuando los clientes nos visitan”, dice Michael Ramírez. “Los saludamos por su nombre. Sienten ese cariño cuando entran. No son un nada más que un número. Son clientes”.

Fuentes, que encarga los medicamentos de su esposo en la Farmacia Ramírez, está de acuerdo. “Yo llego y me saludan, casi como si llegara a una casa donde uno conoce a toda la gente”, dice.

Pero no todos valoran el trato personalizado y la relación de hace tantos años que ofrecen las farmacias locales.

“Sí, es bueno conocer al farmacéutico, pero a veces lo que necesitamos es un servicio rápido”, dice Joaquín Castellanos, a quien le gusta la gama más amplia de productos que ofrece Walgreens. Dice que las farmacias más pequeñas no pueden satisfacer sus necesidades de la misma manera.

Como las grandes cadenas de tiendas son poco frecuentes en la comunidad de Boyle Heights, cuando se inaugura una tienda de este tipo, cambia la forma en que los residentes hacen sus compras y experimentan el vecindario. Algunos miembros de la comunidad temen que las grandes tiendas terminen con los comerciantes locales, mientras que otros reciben con alegría los cambios que se están dando en el vecindario.

William Hasbun, propietario de la Botica del Sol, admite que las pequeñas farmacias locales como la suya no pueden ofrecer todo lo que ofrecen las grandes tiendas. “No podemos ofrecer cupones por 25 dólares de descuento para las transferencias (de medicamentos con receta)”, dice. Walgreens también ofrece servicios que las pequeñas farmacias no pueden ofrecer, como vacunas contra la gripe de bajo costo, cupones para medicamentos y solicitudes de recetas móviles que les permiten a las personas reabastecer sus recetas médicas con más facilidad.

Aunque Walgreens abrió hace pocos meses, Hasbun ya siente el impacto económico.

Más allá de que los clientes continúen mostrando fidelidad a los negocios pequeños y familiares o compren en las grandes cadenas, el portavoz de Walgreens señala que la opción puede beneficiar a toda la comunidad.

Robert Elfinger, portavoz de la empresa que se encuentra en la sede central de Deerfield, Illinois, dijo mediante un correo electrónico que la presencia de Walgreens aumentaría el comercio en la comunidad. “La inversión de Walgreens en Boyle Heights dará más motivos para que los consumidores visiten la zona, y a su vez, esto beneficiará a los negocios locales”, afirmó.

Uno de los rivales más pequeños de Walgreens estuvo de acuerdo inicialmente. Al comienzo, Michael Ramírez, propietario de Ramírez Pharmacy, consideró la inauguración de Walgreens como un “renacer” y dijo que lo impulsaría en dirección positiva. “Me había confiado demasiado después de estar aquí [hace más de] 30 años”, dijo Ramírez. “Llegó un cambio. Tengo que hacer que las cosas sean mejores”.

Pero los recientes acontecimientos han hecho que Ramírez considere a Walgreens en otros términos. Walgreens exhibe una fotografía del padre difunto de Michael, Eddie Ramírez, que fundó Ramírez Pharmacy. Y Ramírez dice que el cartel de Walgreens que da la bienvenida a los clientes de Ramírez First Pharmacy ha generado confusión en los clientes.

El letrero que causó controversia por que dice “Walgreens les da la bienvenida a los clientes de Ramírez First Street”.
Foto de Emily Ochoa.

Michael Ramírez piensa que Walgreens está “intentando intencionalmente confundir a los clientes de Boyle Heights” y busca usar “estrategias de muy bajo nivel para lograr captar algunos de los clientes de Ramírez Pharmacy”.

Walgreens señala que el cartel no se refiere a la farmacia de Michael Ramírez sino a la antigua farmacia de su hermano Robert, llamada First Ramírez, que cerró en septiembre después de que Robert Ramírez vendiera la base de datos de sus clientes a Walgreens. Robert Ramírez trabaja como farmacéutico en la tienda Walgreens de Boyle Heights.

César Armedáriz, presidente de la Cámara de Comercio de Boyle Heights, cree que Walgreens puede ayudar a Boyle Heights a reinventarse al crear un entorno de negocios más diversos y generar más puestos de trabajo. Pero entiende que el éxito de Walgreens puede ser “a expensas de las pequeñas empresas”.

Si bien algunos creen que las farmacias pequeñas no pueden competir con las cadenas de tiendas, el presidente ejecutivo de la Asociación de Farmacéuticos de California, Jon Roth, señala que en los últimos años ha visto un aumento en la cantidad de farmacias independientes. “El futuro sigue vivo para ellos”, dice. “Y en realidad es bastante bueno”.

De todas maneras, Roth señala que las farmacias independientes deben adaptarse para poder continuar trabajando. “Si dependen solamente del antiguo suministro de medicamentos, les va a resultar muy difícil sobrevivir”, señala. “Las cadenas de farmacias están ampliando los niveles de servicio y los tipos de servicio en la comunidad”.

Michael Ramírez piensa remodelar su tienda y está creando un nuevo plan de mercadeo. Continúa siendo optimista sobre el futuro de su negocio y dice: “Hace 34 años que estamos aquí y continuaremos estando aquí por muchos, muchos años”.

Brizette Castellanos es una joven periodista del Pulso de Boyle Heights que cursa el 11 º grado en la Escuela Preparatoria Roosevelt.

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