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Policia dice que solo ocho de los 25 sospechosos arrestados Miercoles fueron encontrados en Ramona Gardens. Foto: Archivos de Pulso de Boyle Heights.

Policia dice que solo ocho de los 25 sospechosos arrestados Miercoles fueron encontrados en Ramona Gardens. Foto: Archivos de Pulso de Boyle Heights.

Las autoridades esperan que la importante redada llevada a cabo esta semana contra la pandilla Big Hazard tenga beneficios duraderos para los residentes de Boyle Heights, especialmente para aquellos que viven en Ramona Gardens.

Las autoridades arrestaron el miércoles a 25 miembros conocidos de Big Hazard como parte de la Operación Residente del Mal, una importante operativa en la que participaron hasta 800 agentes del orden público a nivel local y federal.

Una acusación formal requería 38 individuos, la que se obtuvo como resultado de una investigación de tres años de duración. Entre los requeridos se encontraba Manuel Larry Johnson o “Cricket”, miembro de la pandilla de la mafia mexicana con sede en la cárcel que las autoridades dicen que daba órdenes a la pandilla Big Hazard. Otros siete individuos mencionados en la acusación formal ya se encontraban en la cárcel. Uno murió durante el fin de semana en Ramona Gardens debido a circunstancias poco claras. Las autoridades continúan buscando a los otros cinco.

“Hemos actuado para tomar el control del vecindario”, señaló la fiscal federal interina Stephanie Yonekura durante una conferencia de prensa celebrada el miércoles.

La acusación incluye 45 cargos penales, entre ellos supuesta delincuencia organizada, drogas y posesión de armas, además de delitos violentos como delitos motivados por el odio y violencia contra miembros de la comunidad y pandillas rivales.

Si bien la pandilla Big Hazard estuvo históricamente vinculada con Ramona Gardens durante varias décadas, se sabe que sus operaciones delictivas se extienden más allá del área del complejo de viviendas. El capitán Martín Baeza, comandante de la división de Hollenbeck del Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD, por sus siglas en inglés) afirmó que la operativa del miércoles llegó a 34 lugares en la ciudad y los alrededores de Los Angeles.

Baeza señaló que 430 de los agentes que participaron en la Operación Residente del Mal eran agentes de LAPD, pero se negó a señalar cuántos fueron asignados a la división Hollenbeck. Las autoridades del orden público de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), la Oficina para el Control de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos y el Servicio de Rentas Internas (IRS, por sus siglas en inglés) también participaron en la investigación.

Varios residentes de Ramona Gardens señalaron esta semana que se habían enterado de la operativa en los informes de las noticias de la mañana y que no sabían en qué grado la operativa había ocurrido dentro de los límites geográficos del complejo, que limita con la Autopista 10 y una zona industrial. Muchos afirmaron que no habían observado ninguna actividad policial fuera de lo habitual en el complejo, en el que se realizan patrullas regulares a cargo de agentes de LAPD asignados a la Alianza de Seguridad de la Comunidad (CSP, por sus siglas en inglés). La policía informa que solo 8 de los 25 sospechosos arrestados fueron encontrados en Ramona Gardens.

La operativa “se llevó a cabo temprano en la mañana como manera de minimizar el impacto en la comunidad”, afirmó el capitán Baeza. “Me da gusto saber que el vecindario no sintió el impacto de la operativa”.

Un día después de la operativa, mientras los residentes de Ramona Gardens se preparaban para presentar el mural restaurado de la Virgen de Guadalupe en anticipación al Día de la Guadalupana, que se celebra el 12 de diciembre, algunos hablaron sobre la operativa contra Big Hazard.

Los residentes del complejo de viviendas públicas, que según las autoridades la pandilla ha usado como sede, señalaron que la pandilla hace tiempo que perdió su poder en la comunidad. Les preocupa la manera en que se caracteriza al vecindario en las noticias.

“Se está presentando un estereotipo de Ramona Gardens en los medios, como la sede de la mafia mexicana y no es as픝, señaló Danny Boxer, antiguo pandillero que ha vivido en el complejo durante la mayor parte de sus 59 años.

Maggie Aguilar, activista de la comunidad y ex presidenta del Consejo Asesor de Residentes, desmintió la idea de que los residentes viven en temor permanente de la pandilla Hazard.

“Lo hacen parecer como que los residentes de Ramona Gardens no se sintieran libres de salir [de sus apartamentos]”, señaló.

Pero si bien a nivel superficial las cosas parecen estar cambiando, algunos dicen que la actividad pandillera se ha vuelto más encubierta. Las autoridades afirmaron esta semana que todavía hay 350 miembros activos de la pandilla Big Hazard.

“Ese miedo e intimidación están por debajo de la superficie y la comunidad lo siente”, señaló el subjefe de LAPD Kirk Albanese.

La acusación formal de 110 páginas detalla que la pandilla Big Hazard es parte de una red de pandillas latinas del Sur de California afiliadas con la mafia mexicana, y que los miembros y sus asociados pagan “impuestos” a la pandilla con sede en la cárcel para poder mantener el control de su territorio y obtener protección para los miembros de Big Hazard que están encarcelados.

También afirma que los acusados mantenían el control de un territorio específico en el Este de Los Angeles a través de las amenazas, la intimidación y los delitos motivados por el odio contra residentes locales y pandillas rivales, especialmente familias de origen africano que viven en la comunidad predominantemente latina. También se los acusa de haber supuestamente expuesto y castigado a posibles testigos de delitos que se consideró que colaboraron con las autoridades del orden público o que les faltaron el respeto a Big Hazard. Asimismo, se los acusa de exigir propiedad o servicios de los negocios locales y residentes de la comunidad.

Un artículo publicado a comienzos de este año  por la joven periodista Melissa Martínez del Pulso de Boyle Heights, afirma que si bien Ramona Gardens fue conocido por la actividad pandillera, la violencia, la comercialización de drogas y los ataques racistas, la violencia en el vecindario se ha reducido en los últimos años, al igual que en toda la ciudad, alcanzado su nivel más bajo en 50 años.

También existen antecedentes de tensión racial en Ramona Gardens, un lugar que hasta hace poco tiempo no vivían familias negras. Después de años de no sufrir violencia, los residentes negros fueron víctimas de bombas incendiarias en el pasado mes de mayo, lo que suscitó recuerdos de las décadas anteriores. Ese incidente continúa bajo investigación.

Los miembros de la comunidad, la Oficina de Vivienda y el Departamento de Policía se han unido y establecido relaciones en la comunidad de Ramona Gardens. Las patrullas policiales y las cámaras de vigilancia buscan mantener el vecindario seguro.

Baeza de la división Hollenbeck dijo que considera que la operativa tendrá “un impacto positivo y mejorará la calidad de vida del vecindario”. Dijo que la policía “continuará trabajando con la comunidad para que las personas no vivan bajo un manto de miedo”.

Gene García, residente de El Sereno de 72 años, que creció en el área y camina todos los días por Ramona Gardens, dijo que sintió preocupación cuando leyó en las noticias sobre la redada del miércoles.

“Quiero ver a las personas vivir en paz”, dijo. “Los niños no tienen que ser víctimas de disparos”.

Kris Rivera contribuyó con este informe.

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