Mural despues de tres semanas.
La imagen de la Virgen de Guadalupe se ha desvanecido con el tiempo. Foto de Antonio Mejias.
La imagen de la Virgen de Guadalupe se ha desvanecido con el tiempo. Foto de Antonio Mejias.

Parecía que se iba a necesitar un milagro de la misma Virgen de Guadalupe para que se terminara la restauración de un mural de ese icono religioso a tiempo para la celebración de su día de fiesta esta semana. Pero un equipo dirigido por el restaurador Raúl González, bajo la supervisión del artista Joe Rodríguez, ponía los toques finales esta semana al mural pintado en una pared lateral de uno de los edificios cerca de la entrada al complejo de vivienda por la avenida Lancaster.

Se espera que el mural esté listo para ser, una vez más, el punto de encuentro para la conmemoración anual del Día de la Virgen de Guadalupe en Ramona Gardens. La tradición dicta que en las primeras horas del 12 de diciembre, los fieles contratan músicos para llevarle “Las mañanitas” a la Guadalupana, una imagen de la Virgen María con rasgos indígenas.

Residentes y oficiales de la ciudad deberán participar en una ceremonia de develación del mural programada para este jueves, 11 de diciembre, víspera de la fiesta.

La restauración del mural pintado hace casi 40 años ha sido por años el sueño de residentes de Ramona Gardens, que a lo largo de las décadas han visto sus colores desvanecer bajo el sol o golpeado por las inclemencias del tiempo, pero nunca pintarrajado ni dañado por grafiti.

Fue Rodríguez quien pintó el mural a mediados de la década del 1970, periodo cúspide del movimiento chicano por los derechos civiles que vio a pintores, escritores, músicos y otros artistas involucrarse en proyectos comunitarios.

Entonces Rodríguez pertenecía al colectivo Mexicano Art Center que comenzó a pintar las paredes dentro y alrededor de Ramona Gardens en 1971, como parte de su misión de alcanzar a los jóvenes involucrados en las pandillas. De hecho, Rodríguez pidió y recibió el “permiso” de los mandamases de la pandilla Hazard para pintar el primer mural en las paredes de Nico’s Market, la única tienda de abarrotes en el vecindario.

Restauradores de murales trabajan en la Guadalupana en Ramona Gardens. Foto de Antonio Mejías.

En una entrevista en noviembre, al inicio del proceso de restauración, Rodríguez recordó cómo su Guadalupana reemplazó otro mural pintado en la misma pared.

“Cuando me pidieron que la pintara ya había otra Virgen ah픝, recordó el artista de 64 años. “Fue pintada por Armando Cabrera, muy buen artista, pero su diseño era demasiado extraño para ellos, con destellos de relámpago y colores amarillos y violetas. Era como psicodélico, y no les gustaba”.

Rodríguez dijo que le pidió permiso al artista original para pintar sobre su mural, y se dio a la tarea de crear su propia interpretación del tema, utilizando una imagen más convencional de la Virgen en el medio, pero con un toque diferente.

“Es algo único”, recordó, “pero lo hice de modo que todos pudieran participar en el proceso de pintarlo”. Influenciado por sus estudios de diseño, Rodríguez rodeó la conocida imagen maternal con figuras geométricas que fueran fáciles de pintar para los novatos. “Lo hice con líneas rectas, casi como un libro de pintar para niños”.

Poco después el colectivo recibiría una dotación del National Endowment for the Arts para pintar 30 murales en los edificios de apartamentos de Ramona Gardens ”“incluyendo algunos creados por importantes artistas chicanos como Magú, Carlos Almaraz y Judith Hernández”“ pero solo una tercera parte de ellos aún son visibles. Su Guadalupana fue protegida, reconoció Rodríguez, debido a su importancia como símbolo de devoción.

“Creo que va a las raíces de la cultura”, dijo. “La gente creció con eso, rodeada por la religión, y muchos la ven con reverencia”.

Una vez más, durante el proceso de restauración su diseño geométrico ha sido útil para involucrar a una media docena de jóvenes de Ramona Gardens que fueron contratados por la Autoridad de la Vivienda de Los Angeles (HACLA), la agencia de la ciudad que administra el complejo. El restaurador González, un muralista que también volvió a dar vida a los murales de las Olimpiadas de 1984 en la autopista 101, dijo que fue extremadamente importante tener la colaboración del artista original.

“Muchas veces cuando se restaura una obra de un artista fallecido, no puedes replicar sus pinceladas”, dijo González, de 36 años. “Como él todavía está con nosotros y es su obra, en realidad yo lo voy a ayudar a él y a formar parte de este mural con la comunidad”.

Rodríguez dijo que estuvo de acuerdo con que González hiciera el trabajo a petición de la oficina de José Huízar. En un almuerzo en agosto con el club de seniors de Ramona Gardens, el concejal se comprometió a pintar el mural antes del 11 de diciembre.

A Rodríguez le gustó saber que su más joven colega ya era conocido en Ramona Gardens ”“González ha trabajado en dos murales en el complejo, incluyendo uno en la pared exterior del gimnasio, que lleva su firma”“ y que este tenía su mismo enfoque comunitario.

Antes de iniciar la obra, González explicó el proceso: primero el mural sería lavado a presión, para remover años de tierra y sucio acumulado: entonces se aplicaría una capa de gel, para proteger la pintura original lo más posible.

“Una vez sellado, una vez hemos preservado lo que está ahí, vamos a [pintarlo] para volver a traer los colores y luego lo vamos a sellar con una capa protectora contra el grafiti”, dijo González. “No porque lo van a pintarrajar, no tiene grafiti. Es para proteger la pintura, que dure más años”.

“Pensamos que tras la restauración puede durar 25 años o más”, añadió.

Esta es la segunda restauración del mural de la Guadalupana: el mismo Rodríguez lo volvió a pintar en 1991. Pero el artista dice que esta vez recibió mucha más cooperación de HACLA, que además compró la pintura y le proveyó algunas de las herramientas y el andamio donde González y varios de los jóvenes han estado trabajando por casi cuatro semanas.

Mural despues de tres semanas.

Aunque el proyecto de restauración respeta el diseño original, Rodríguez le dio a González la libertad de mejorarlo o hacerle cambios. Esta vez, González le está añadiendo más detalles a la figura misma de la Virgen, como las estrellas en su vestido, y dandole toques más refinados a su rostro. Un tercera artista, Sunji, fue reclutada para pintar las rosas a los pies de la Virgen.

Aunque el proceso de restauración fue detenido por las tormentas de lluvia que golpearon al sur de California en los últimos días de noviembre y el mismo Rodríguez se enfermó con una gripe que lo obligó a reducir sus horas de trabajo, el mural debía ser completado en la tarde del miércoles.

González y Rodríguez contaban con que serían compensados por su trabajo con fondos de la ciudad prometidos por Huízar, aunque estos no habían sido aprobados por un comité del concejo municipal al inicio del proyecto y a la fecha de esta publicación, los artistas solo habían recibido un adelanto del pago total. Un portavoz del concejal dijo el miércoles que el dinero vendrá de un fondo especial de los constructores dedicado para las artes, y que de estos se esperaba que hasta 10 mil dólares fueran para la Guadalupana de Ramona Gardens.

El Consejo Consultivo Residencial (Resident Advisory Council o RAC) y algunos voluntarios de la comunidad han dicho que quieren intentar obtener fondos adicionales para lo que podría ser un proyecto más amplio de restauración. Eso sería una buena noticia para Rodríguez, que le quiere pasar la brocha a González.

“Ahora que hay apoyo y la gente lo quiere, quieren los murales, eso crea orgullo en la comunidad”, dijo Rodríguez. “Espero que él pueda continuar”.

Antonio Mejías-Rentas

Antonio Mejías-Rentas is a Senior Editor at Boyle Heights Beat, where he mentors teenage journalists, manages the organization’s website and covers local issues. A veteran bilingual journalist, he's...

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