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La familia de Alfonso Aceves vive en el Este de Los Angeles desde 1950. Si bien dice que muchas cosas han mejorado en esta zona que solía ser azotada por la violencia, hay un aspecto que continúa sin cambios.

“Al entrar al supermercado de la zona lo primero que uno ve es una mesa con todo tipo de masas dulces, panes y artículos dulces”, dice Aceves al describir el mercado local de su zona, Food For Less del Este de Los Angeles. “Y luego las estanterías con vinos y por último frutas y verduras medio marchitas”.

La importancia de comer alimentos saludables se ha vuelto una prioridad para Aceves. La abuela de Aceves sufrió de diabetes buena parte de su vida hasta morir de un ataque al corazón. Historias como estas no son poco frecuentes. Según el  informe sobre alimentos del Consejo de Políticas Alimenticias de Los Angeles  realizado el año pasado, más del 60 por ciento de los adultos de bajos ingresos sufre obesidad en la Ciudad de Los Angeles.

“Simplemente no hay muchas opciones, a menos que uno esté dispuesto a trasladarse”, dice Aceves.

Los miembros del Concejo Municipal de Los Angeles, Felipe Fuentes (Distrito 7) y Curren Price (Distrito 9) esperan cambiar esta situación al acercar huertos a las personas.

El 8 de octubre, los dos concejales presentaron una moción para alentar a los propietarios a convertir terrenos y espacios deshabitados en huertos urbanos.

La moción establece la implementación de la Ley de Incentivos de Zonas Agrícolas Urbanas de California  (AB 551)  que fue aprobada en septiembre de 2013. Conforme a esta ley, las municipalidades de California pueden designar regiones para que los propietarios permitan que los terrenos baldíos (entre 0.1 y 3 acres de tamaño) se conviertan en huertos urbanos durante al menos cinco años y recibir ajustes fiscales a la propiedad.

Según  Cultivate L.A.  y  Los Angeles Garden Council, no hay huertos de la comunidad en la zona no incorporada del Este de Los Angeles. En comparación, el Sur de Los Angeles cuenta con diez de estos huertos.

“Creo que tendrá un enorme impacto en el Este de Los Angeles”, señaló Anisha Hingorani, coordinadora de redes del Consejo de Políticas Alimenticias de Los Angeles. Hingorani cree que los huertos de la comunidad no solo les muestran a los niños de dónde provienen los alimentos sino que también ofrecen un lugar seguro donde pasar tiempo y conectarse con los vecinos. “No es una solución mágica, pero ayuda a comenzar a dar algunos pasos”.

En el lugar donde la Autopista 710 se une con César E. Chávez Blvd. en la zona no incorporada del Este de Los Angeles, un residente está construyendo las bases para el primer huerto de la comunidad y considera que los residentes del Este de Los Angeles pueden hacerlo por cuenta propia.

“Tenemos 100 por ciento de independencia y autoabastecimiento, sin préstamos ni subvenciones, sin apropiación de terrenos por parte del gobierno ni organizaciones sin fines de lucro, y queremos mantenerlo de esa manera”, afirma Tonatiuh. “No queremos tener que responder a subvenciones y hacer lo que ellos estipulan. Queremos actuar según nuestro criterio”.

Tonatiuh, que creció en el Este de Los Angeles, dice que el huerto de la comunidad, llamado Zapotepec Agricultural School, será más que un lugar donde crecer cultivos: ofrecerá un sitio donde la comunidad pueda reconectarse con sus tradiciones indígenas sobre los cultivos.

El Zapotepec Agricultural School lleva al nombre de dos árboles sapote que se encontraban en el terreno que fue donado por Ofelia Esparza, propietaria de un negocio de la zona. En el primer evento de recaudación de fondos para el Zapotepec Agricultural School realizado el 10 de octubre, Esparza mencionó recuerdos de su infancia en el terreno que se convirtió en Zapotepec, donde luego crió a su familia.

“Un poco después de las escaleras hacia la calle San Carlos mi madre solía cultivar maíz y tomates”, señala Esparza. “Solíamos sentarnos al aire libre, jugar y cantar canciones y escuchar historias de los ancianos. Se sentía como si estuviéramos en México”.

Antes de permitir que Tonatiuh desarrollara el terreno, Esparza había considerado convertir ese predio en un huerto después de que su familia se mudara y la propiedad se deteriorara, convirtiéndose en un lugar para actividades ilícitas, como uso de drogas y ritos de iniciación en pandillas.

“Mi hija y yo hemos hablado de crear un huerto durante años”, dice Esparza.

Hingorani, que trabaja para el Consejo de Políticas Alimenticias, busca identificar los posibles propietarios como Esparza y llegar a ellos, pero su esperanza es que la iniciativa sobre el ajuste fiscal a la propiedad aliente a propietarios como Esparza a hacer algo con los terrenos deteriorados. El Consejo de Políticas Alimenticias calculó que hay más de 8.600 terrenos que cumplen con los requisitos y considera que los propietarios de estos predios podrían ahorrar hasta $6.000 dólares al año.

Mientras el grupo Son Jarocho cantaba cantos de activismo en el escenario durante el evento de recaudación de fondos, Tonatiuh compartió sus ideas sobre la reciente moción.

“Hay 26 millas cuadradas de terrenos baldíos en Los Angeles”, dijo Tonatiuh. “Hay terrenos deshabitados, aceras, escuelas abandonadas, todo de propiedad municipal ””toda esa tierra en la colina”” es suficiente para alimentar a todo el Este de Los Angeles”.

Según el Centro de Recursos Naturales y Agricultura de la Universidad de California, el Condado Los Angeles fue en un momento el condado agrícola más grande de Estados Unidos. Hoy día el Condado Los Angeles se ubica en el lugar 42 en el país en la producción agrícola de alimentos.

 

Kevin  Tsukii es de San José y estudia periodismo en USC. Recientemente participó en un programa de pasantías en trabajo gráfico en Al Jazeera America, donde también escribió artículos sobre inmigración y activismo transgénero.

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