Esta página también disponible en: English

Por Henrik Rehbinder

La adicción al tabaco es un problema que tiene serios efectos perjudiciales en la salud de los latinos al tener un impacto directo en las enfermedades que más golpean a la comunidad, como males cardíacos, respiratorios y la diabetes entre otras. El nuevo frente de combate de las organizaciones de todo tipo contra la industria tabacalera son los cigarrillos electrónicos, con los jóvenes latinos como el botín en disputa.

El desafío de una industria que vende un producto cuyo consumo tiene grandes posibilidades de acelerar la muerte es conseguir un flujo de nuevos clientes que se hagan adictos al tabaco. Como otras industrias, la del tabaco ha encontrado una nueva forma de llegar a sus clientes. Los nuevos e-cigarrillos son una nueva forma llamativa de acceder a la nicotina con sabores como goma de mascar y fresa para atraer a los jóvenes.

Según la Campaña para Chicos sin Tabaco (Campaign for Tobacco-Free Kids), la industria del cigarrillo lleva años cosechando la comunidad latina. El que los latinos representen la población más joven de Estados Unidos, los hace el blanco principal para la nueva generación de adictos que busca la industria tabacalera. Por eso los resultados son muy preocupantes.

Un reporte del Centro para el Control de Enfermedades (CDC) sobre riesgos y muerte de los latinos 2009-2013 señaló que el uso del tabaco entre estudiantes blancos e hispanos era similar en general. Sin embargo, los latinos de la escuela media usan los e-cigarrilos y el hooka, el doble y cuatro veces más respectivamente, que los alumnos blancos. En abril del año pasado el CDC estimó que entre 2013 y 2014 se triplicó el uso entre los estudiantes de la escuela media y secundaria.

La tasa de fumadores latinos se redujo en los últimos años a 9.9%, en comparación al promedio nacional de 15.1%. Dentro de la comunidad, los puertorriqueños son los más fumadores, seguido de los cubanos, mexicanos y centro y sudamericanos.

Si bien la reducción es una buena noticia, la mala es que los exfumadores latinos aumentaron considerablemente la cantidad de enfermedades de varios tipos, incluyendo a la diabetes que afecta desproporcionadamente a los latinos.

La influencia del tabaco se ha ido reduciendo en la comunidad latina a lo largo de un tiempo, pero este progreso se ve amenazado por la aparición del e-cigarrillos.  Está todavía en discusión todo los efectos que tendrá en la salud esta manera de consumir tabaco. Lo cierto es que por lo menos crea una adicción a la nicotina para los jóvenes que no fuman, por eso preocupa mucho que esta sea una puerta a otros tipos de tabaco más perjudiciales. La práctica de vaping o vaporizar también puede conducir al consumo de cigarrillos.

El gobierno federal a partir de esta semana comienza a regular los e-cigarrillos para evitar que continúe la rápida diseminación, prohibiendo la venta para los menores de 18 años de edad. También se exige una identificación con foto y se prohíben las muestras gratis, entre otras medidas. Otras maneras de evitar la compra de e-cigarrillos es el drástico aumento de los impuestos con el fin de dejarlo a un precio que sea prohibitivo para el bolsillo de los más jóvenes.

Esta última es la estrategia seguida por los creadores de la Proposición 56 en California. Hace unos días en la clínica de AltaMed Medical & Dental Group en Boyle Heights se vió el esfuerzo que realizan líderes políticos, como el presidente pro-tempore del Senado, Kevin de León, junto a los médicos, empresarios y sindicalistas latinos por promover una iniciativa electoral que impone un impuesto de 2 dólares por cajetilla o su equivalente en otros productos de tabaco.

La prioridad de la reunión era informar a la comunidad hispana del alarmante avance de los e-cigarrillos entre los estudiantes y cómo detenerlo encareciendo el precio.

Pero para los latinos también son un arma valiosa en este combate  los programas que toman en cuenta el idioma y la cultura de la comunidad. Esto significa material bilingüe, acceso a servicios información y una campaña continua orientada a los jóvenes para evitar la adicción a la nicotina. Los jóvenes y la comunidad latina no se pueden dar el lujo de un retroceso en  la lucha contra el tabaco.

Foto superior: el senador Kevin de León, rodeado de niños locales, en evento a favor de Proposición 56.

Henrik Rehbinder es el exeditor de la página de opinión de La Opinión y escritor independiente.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.