Hilda Solís, nacida en Los Ángeles de padres inmigrantes, ha logrado cambiar los límites que existen en el mundo de la política dominado principalmente por los hombres.

Comenzó a trabajar durante la administración del presidente Carter antes de ser miembro de la Asamblea Estatal de California. En 1994 fue la primera hispana en ser electa al Senado de California, y como senadora, intentó mejorar las vidas de las personas, buscando realizar cambios en la educación y en la atención de la salud. Hoy Solís es miembro de la Junta de Supervisores de Los Ángeles.

A lo largo de toda su carrera, incluyendo su breve período como Secretaria del Trabajo del presidente Barack Obama, Solís ha demostrado gran pasión por los temas relacionados con la discriminación de género en el lugar de trabajo.

“Decidí tener un papel en la vida pública para mejorar las oportunidades de las mujeres como yo”, dice Solís. “Crecí en un momento en que graduarse de la preparatoria era un gran logro, y las expectativas para las jóvenes eran bajas, especialmente para las mujeres de color”.

La ley de paga equitativa o Fair Pay Act, recientemente aprobada en California, intenta cerrar la brecha de salarios entre hombres y mujeres. Firmada por el gobernador Jerry Brown el 6 de octubre, asegura que los hombres y mujeres que realizan trabajo similar reciban paga equitativa. También permite a los empleados hablar de sus salarios sin temor a represalias del patron.

La discriminación de género, tanto en los ingresos como en la contratación, continúa existiendo. Si bien las mujeres representan el 57% de la fuerza laboral en Estados Unidos, todavía tienen dificultades para percibir la misma paga que sus colegas masculinos. Aunque las mujeres han logrado progresar en algunos sectores, el crecimiento es mucho más lento o inexistente en otros.

77 centavos por cada dólar

Según el Pew Research Center, las mujeres ganan aproximadamente 77 centavos por cada dólar que percibe un hombre en el mismo cargo. En los últimos 30 años, la brecha de salarios se ha logrado acortar tan solo 13 centavos. Si bien la brecha varía según las diferentes zonas del país, además de la edad y la raza, si continuáramos con la tasa actual de mejoras, las mujeres no ganarían los mismos salarios que los hombres hasta el año 2058.

Las estadísticas indican que las mujeres de color sufren una desventaja incluso mayor. Las latinas ganan en la actualidad 56 centavos por cada dólar, mientras que las mujeres afro-descendientes ganan 66 centavos por cada dólar. Para el caso de las mujeres inmigrantes, la situación es incluso peor.

Surina Khan, directora ejecutiva de Women’s Foundation of California, trabaja desde hace 20 años para mejorar la situación de las mujeres. Esta organización sin fines de lucro, junto con una coalición de defensores, apoya varias políticas para tratar de reducir la brecha de salarios entre géneros.

“La manera de cerrar la brecha de salarios es trabajando en los temas relacionados con la discriminación en el lugar de trabajo, como tomar represalias contra los trabajadores que hablan sobre la paga”, dice Khan. “Esto se llama secreto sobre la paga y evita que los trabajadores conozcan las disparidades existentes en este tema”.

A las mujeres se les paga menos por muchos motivos. Los estudios indican que las mujeres tienen más probabilidad de tomar licencia para cuidar de sus familiares, lo que causa un retraso en las horas trabajadas y en la experiencia general.

La supervisora del condado de Los Ángeles, Hilda Solís, dice que las mujeres de color están en desventaja en la fuerza laboral.

Muchos empleadores también continúan valorando más la ética laboral del empleado masculino.

“Cuando las mujeres comienzan en desventaja, esto tiende a mantenerse igual. Cada vez que una mujer comienza un trabajo nuevo o intenta negociar un aumento en su salario, parte de una base salarial más baja”, afirma Solís.

Según el Departamento del Trabajo, la brecha en la paga significa que en promedio una mujer trabajadora gana 150 dólares menos en su cheque de pago semanal que un hombre que realiza el mismo trabajo. Si una mujer trabaja todo el año, gana casi 8,000 dólares menos en un año que un hombre, lo que significa aproximadamente 380,000 dólares menos en el lapso de su vida.

Kahn afirma que la inequidad salarial es el principal ejemplo de discriminación entre los géneros. Además, las mujeres están subrepresentadas en casi todos los sectores y en los cargos de liderazgo.

“Las mujeres representan casi la mitad de la fuerza laboral en EE.UU., pero solo el 5% llega a alcanzar cargos de dirección ejecutiva. Solo ocupamos el 17% de los cargos en las juntas directivas de las corporaciones. Las mujeres en el Senado de EE.UU. representan solamente el 20%, el 17% en la Cámara de Representantes, el 18% del Congreso, el 12% de los alcaldes, el 10% de los gobernadores y el 4.2% de los directores ejecutivos al mando de las principales 500 empresas de Fortune”, indica Khan.

Hollywood, ¿un club exclusivo para hombres?

Recientemente, el Sindicato Americano por las Libertades Civiles del Sur de California (ACLU) ha señalado que algunos de los peores casos de discriminación tienen lugar en uno de los principales sectores de Los Ángeles.

ACLU solicitó a los organismos estatales y federales que investigaran las prácticas de contratación de mujeres en Hollywood. ACLU señala que un estudio reveló que menos del 2% de los directores de las películas más taquilleras en 2013 y 2014 eran mujeres.

Diana Rodríguez, directora ejecutiva de Criteria Entertainment, creyó que era muy afortunada cuando comenzó a trabajar para el sector musical y de marketing. Esta inmigrante nacida en Colombia dice que “era muy difícil ser anunciador de radio en un campo dominado básicamente por hombres, porque para ellos también era raro tener a una mujer como anunciadora”.

Rodríguez se las ingenió para ascender en los cargos y luego lanzó su propia empresa. Reconoce que buena parte de su éxito se debe a haber tenido excelentes mentores que la empujaron a alcanzar un mejor desempeño.

Rodríguez dice que es especialmente importante que las mujeres se apoyen entre sí en el lugar de trabajo. “Con el tiempo y la edad una comprende que solo tenemos la fuerza del equipo que nos rodea y que juntas podemos hacer mucho más ruido que solas”, afirma.

Si bien las mujeres luchan por la equidad en el lugar de trabajo, no se debe a la falta de educación. Conforme al Consejo de Asesores en Economía de la Casa Blanca, las mujeres hoy tienen una probabilidad 21% mayor de graduarse de la universidad que los hombres y una probabilidad 48% mayor de obtener un título avanzado.

Los números preocupan a las jóvenes que asisten actualmente a la universidad o se encuentran trabajando, así como también a las mujeres mayores, menos educadas o mujeres inmigrantes para quienes la discriminación entre sexos puede ser incluso peor.

“Por ser una mujer de color, recibiré menos dinero que una mujer blanca, que ya recibe menos dinero que un hombre” dice Emily Mayoral, de 19 años, egresada de la Escuela Preparatoria Magnet Bravo de Ciencias Médicas. “La brecha en los salarios no me beneficia”. Estudia en St. Catherine University donde está haciendo una especialización en ciencias del ejercicio.

Los inmigrantes tienden a enfrentarse a obstáculos incluso más grandes debido a la barrera del lenguaje, aspectos legales y a veces su condición como indocumentados. Estos aspectos limitan el acceso a la educación y a la capacitación laboral. “Además de la discriminación de género se agrega la discriminación racial”, señala Khan, observando que eso tiene como resultado desventajas incluso mayores para las mujeres inmigrantes.

A pesar de la inequidad general en la paga, algunos sectores ofrecen más oportunidades para las mujeres. Sorprendentemente, estos mejores salarios se encuentran en ámbitos donde predominan los hombres, como la banca de inversiones y la industria de la construcción. Las mujeres que han logrado alcanzar el éxito a pesar de los obstáculos, lo han conseguido principalmente debido a su perseverancia, dedicación y esfuerzo.

“Mi consejo a las mujeres de color que ingresan al mercado laboral es que obtengan un título universitario”, dice Solís. “Siempre recuerden de dónde provienen y crean en un futuro mejor. Trabajen con empeño y cosecharán grandes beneficios por todo su trabajo. Retribuir a nuestras comunidades es tan importantes como ganar un excelente salario”.

Siboney Arias

Siboney Arias is a senior at Francisco Bravo Medical Magnet High School. She hopes to attend New York University or the University of Southern California. Her hobbies include reading and drawing. Siboney...

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