Girls ages six to X are part of the Girl Scouts Troop in Ramona Gardens. Photo by Marcia Facundo
El group de Girl Scouts de Ramona Gardens aprende sobre arte y oficios. Foto de Marcia Facundo
La tropa de Girl Scouts de Ramona Gardens aprende sobre arte y oficios. Foto de Marcia Facundo

La búsqueda para alcanzar los valores centrales de las Girl Scouts, autoestima y servicio a la comunidad, cobra un significado especial para el grupo de 16 niñas de Ramona Gardens en Boyle Heights.

Al mismo tiempo que intentan desafiar los pronósticos de crecer en un proyecto de viviendas de bajos recursos, las niñas de la Tropa 70013 se esfuerzan por aprender a relacionarse con otros, desarrollar valores y contribuir a sus comunidades.

La tropa se creó hace más de un año y medio con el patrocinio del Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD, por sus siglas en inglés) bajo su programa de Ramona Gardens Community Safety Partnership (Alianza para la Seguridad de la Comunidad de Ramona Gardens, CSP, por sus siglas en inglés), un programa en colaboración con la Oficina de Vivienda de la Ciudad de Los Angeles (HACLA, por sus siglas en inglés) y el Programa de Intervención para Pandillas y Desarrollo Juvenil de la oficina del alcalde, cuyo objetivo es mejorar la relación entre los residentes de las comunidades de viviendas públicas y la policía.

Mischel Harvey-Dixon, agente de la Comisaría Hollenbeck, ha jugado un papel clave en reclutar y supervisar a las niñas.

Desde entonces, más de 15 niñas se han unido a la organización nacional que busca cultivar mujeres jóvenes con valentía, confianza y personalidad. Son lo que se llama un “grupo a prueba” debido al ajetreado horario de trabajo de Harvey-Dixon, pero espera pasar a ser una tropa oficial en el verano.

La Tropa 70013 participó en campañas de limpieza en Ramona Gardens y Boyle Heights. Las niñas asistieron varios eventos de arte y en la actualidad venden galletas y reclutan niñas como miembros nuevos. Las edades de las niñas varían de 6 a 13 años.

“Consideramos que exponer a estas niñas a una organización como ésta podría ampliar sus horizontes”, explica la agente Harvey-Dixon sobre por qué LAPD decidió patrocinar a la tropa. Debido a que participar en las Girl Scouts tiende a ser costoso, LAPD paga por los uniformes y demás gastos.

“Sé lo difícil que es, porque yo misma crecí en un proyecto de viviendas y nunca estuve expuesta a algo como esto. Pero al ser parte de las Girl Scouts, se aprende a ser líder, a trabajar con las otras niñas, a vender, a valorar el dinero desde una edad temprana”, agrega.

Lo más importante, ser parte de Girl Scouts “les enseña valores que van a necesitar para tener éxito en el mundo y que normalmente no adquirirían en una comunidad como Ramona Gardens”.

Ninas de los seis a trece anos de edad participan en la tropa de Girls Scouts de Ramona Gardens. Foto de Marcia Facundo.

Jennifer Ortega, de 13 años, considera que ser parte de las Girl Scouts de Ramona Gardens la ha ayudado a hacer una mejor persona.

“Te hace participar en muchas cosas”, dice Ortega, que cursa el 7 º grado en la Escuela Secundaria Básica El Sereno. “Aprendí que ser parte de este grupo es algo bueno porque puedo conocer gente nueva y hacer amigas nuevas”.

Hace cinco meses que Ortega es miembro de la tropa de Ramona Gardens. Recuerda que se unió al grupo de niñas porque no quería pasar “aburrida, viendo la televisión todo el día”.Por otra parte, Stephanie Fernández, también estudiante del 7 º grado, considera que lo más valioso que aprendió es la importancia de aprender a quererse unas a otras.

“Tenemos que ser amables unas con otras y siempre mantenernos unidas”, agrega.

Después de sólo una semana de unirse al grupo, Jessica Rivas, de 12 años, ya se benefició de la experiencia de hacer nuevas amigas.

“Puedes conocer gente nueva y estoy aprendiendo a hacer el baile de la oruga”, dice la estudiante del 6 º grado de la Escuela Santa Teresita.

Entre tanto, Dennis Guerrero ha observado el impacto positivo que ha tenido el programa de las Girl Scouts en su hija Mía.

“Sabía que quería que participara en las Girl Scouts porque veo los valores que les enseñan a las muchachas jóvenes”, dice.

Guerrero añade que en los cinco meses que su hija ha participado de la tropa de Ramona Gardens, ha visto un cambio considerable en ella.

“Ha hecho un cambio enorme. Solía preocuparme porque era demasiado tímida y con la tropa la he visto florecer y observar cómo trata ahora a los demás niños”, agrega.

Además de llevar a su hija a los eventos de la tropa, Guerrero también colabora con las actividades del grupo.

“En lo personal, creo que estas niñas necesitan un fuerte referente masculino en sus vidas. Muchas de nuestras niñas no siempre lo tienen y no quiero que crezcan sin saber lo que es tener un buen ejemplo masculino”, afirma Guerrero.

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