Antonio "Rooster" Cabrera told his family he was gay at age 14. Photo by Jonathan Olivares
Antonio “Rooster” Cabrera le dijo a su familia que es gay a los 14 anos de edad.. Photo by Jonathan Olivares
Antonio “Rooster” Cabrera le dijo a su familia que es gay a los 14 anos de edad.. Photo de Jonathan Olivares
Antonio “Rooster” Cabrera le dijo a su familia que es gay a los 14 anos de edad.. Photo de Jonathan Olivares

Cuando le preguntan sobre su decisión de hacer pública su identidad sexual a los 14 años, Antonio Rooster” Cabrera, hoy de 21 años, dice que el suicidio de un amigo homosexual fue lo que lo motivó a compartir su situación con amigos y familiares.

“Veía a los hombres y a las mujeres de manera diferente, y en mi cabeza pensaba que yo era el único”, dice Cabrera en voz baja, desviando la mirada y conteniendo las lágrimas al recordar a su viejo amigo.

“La muerte de mejor amigo me hizo querer liberarme de mí mismo en otro sentido, para no sentirme tan solo”.

Cabrera, un joven alto y delgado, describe la sensación de alivio después de hacer pública su identidad sexual, como un gran peso que se quitó de encima. Para él, era una cosa menos de qué preocuparse.

Si bien ser lesbiana, homosexual, bisexual, transexual (LGBT, por sus siglas en inglés) o cuestionarse la identidad sexual se ha vuelto algo más socialmente aceptado en algunas comunidades, hacerlo público continúa siendo algo difícil para muchos. En las comunidades latinas, donde la cultura y la tradición juegan un papel importante en la vida familiar, los jóvenes de la comunidad LGBT a menudo buscan apoyo fuera de sus familias, en espacios donde pueden ser más abiertos sobre su identidad y sentirse más comprendidos.

Cabrera creció en un hogar católico que iba a misa todos los domingos con su familia. Uno de sus mayores temores era hacer pública su identidad sexual a su abuela tan devota, porque sabía que la iglesia consideraba a la homosexualidad como un pecado.

Como inmigrante indocumentado de Sinaloa, México, Cabrera es parte del 49 por ciento de latinos que vive en Estados Unidos y se identifica como católico.

El pasado mes de julio, el Papa Francisco realizó una declaración que difirió de la doctrina tradicional de la Iglesia Católica, al decir: “Si alguien es homosexual pero busca al Señor y tiene buena voluntad,  ¿quién soy yo para juzgar?”

De todas maneras, muchos católicos continúan rechazando la homosexualidad.

“Cuando [mi abuela] contó en la iglesia, le dijeron que debía odiarme”, dice Cabrera.

” ¿Estás seguro?”

  Sin embargo, otros miembros de la familia demostraron una mayor aceptación. “Mi mamá se mostró muy calma y me dijo, ‘Ay, m’hijo,  ¿estás seguro?’ Y después me mandó ordenar mi cuarto”.

“Me dio sentimiento pero me dio mucho gusto que pudo confiar en mí y decirme que era gay”, dijo la madre de Cabrera, Adriana Cabrera. “Él es mi hijo y   yo lo amo y lo acepto así como es”.

Si bien Cabrera contó con un sistema de apoyo en el hogar, no todos tienen tanta suerte.

Victoria Ortega, un hombre-a-mujer transgenero promueve igualdad para of individuos LGBT en Boyle Heights. Foto de Jessica Perez.
Victoria Ortega, un hombre-a-mujer transgenero promueve igualdad para of individuos LGBT en Boyle Heights. Foto de Jessica Perez.

Victoria Ortega, de 34 años, una mujer transexual que pasó de ser hombre a mujer, hizo pública su identidad sexual y su transición a comienzos de la adolescencia. Ortega dice que la religión no jugó un papel importante en su hogar, pero que los papeles sexuales sí lo hicieron, especialmente debido al machismo de su padre.

Los papeles sexuales pueden ser difíciles de cambiar en los hogares latinos. “Fui el único que nació varón en la familia, por lo tanto para mi padre fue una gran desilusión”, dice. Aunque también fue difícil para su madre, se mostró más comprensiva. “Me hizo regalos neutros en lo que respecta al género durante mi transición”.

Ortega creció en los Apartamentos Wyvernwood Garden. Después de graduarse de la Escuela Preparatoria Roosevelt, comenzó a tomar hormonas para llevar a cabo la transición y lograr características físicas femeninas.

Los padres de Ortega la amenazaron con echarla del hogar, pero encontrar otros lugares donde vivir no fue fácil. Luchó por encontrar un sitio donde pudiera ser aceptada como mujer transexual.

Debido a su experiencia de primera mano sobre la dificultad de encontrar programas y servicios para personas transexuales, Ortega se sintió motivada a trabajar como voluntaria en refugios locales de la comunidad LGBT, como manera de aumentar la conciencia para otros jóvenes transexuales.

Hoy, como directora de organización comunitaria en la Clínica Monseñor Óscar A. Romero, Ortega continúa dedicada a promover la igualdad para las personas de la comunidad LGBT, con énfasis especial en los transexuales.

Este año organizó el primer grupo PFLAG en Boyle Heights. PFLAG es una sigla en inglés que significa Padres, Familias y Amigos de Lesbianas y Homosexuales. Ofrece oportunidades para informar y hablar sobre los desafíos a los que se enfrentan las personas LGBT y sus familias.

Aunque Ortega no está sola. Los programas de mentores, las sesiones de lectura de poesía, los eventos de micrófono abierto, y los festivales de teatro y foros han generado recientemente mayor conciencia en la comunidad de Boyle Heights.

Lugares seguros

  Marlene Arazo, de 18 años, que cursa el 12 º grado en la Escuela Preparatoria Autónoma LA Causa Youthbuild, dice que encontró un lugar seguro donde puede ser ella misma en Legacy LA, una organización sin fines de lucro para el desarrollo juvenil en su comunidad de Ramona Gardens.

Arazo, que se describe a sí misma como pansexual, una persona que se siente atraída hacia una persona sin importar su identidad sexual, tenía 16 años cuando compartió su identidad con su madre.

“Al principio fue muy difícil”, dice Arazo, que recuerda que su madre tomó la confesión como una etapa pasajera. “Me fui a mi cuarto y no podía parar de llorar”.

Pero con el apoyo de sus mentores en Legacy LA, comenzó a sentirse más cómoda consigo misma.

Como parte de Rainbow Alliance de Legacy LA, un club que hace énfasis en las inquietudes de los jóvenes LGBT, Arazo habla sobre temas como el acoso y la falta de apoyo familiar, así como también estrategias para superar estas dificultades.

Recursos LBGT

Latino Equality Alliance
(323) 220-5530

The Wall Las Memorias
(323) 257-1056

BIENESTAR Human Services
(323) 727-7896

Legacy LA- Rainbow Alliance
(323) 222-0544

Corazon Del Pueblo

Youth Pride Inc.

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  “Lo que tratamos es de crear un espacio seguro”, dice Arazo.

Esta es la estrategia de Ari Gutiérrez, copresidenta de Latino Equality Alliance (Alianza Latina para la Igualdad, LEA) ha buscado promover. “En Los Angeles, las comunidades de color están separadas geográficamente de los centros de homosexuales y lesbianas”, dice, explicando la necesidad de “poder ser quienes somos, donde estemos”.

El año pasado, LEA se asoció con un grupo de organizaciones para celebrar el primer foro LGBT en Boyle Heights, que incluyó talleres para padres, familiares y amigos de personas LGBT.

Con un subsidio de The California Endowment, que también apoya al Pulso de Boyle Heights, LEA está creando consejos de jóvenes en las escuelas de Boyle Heights y ha realizado presentaciones en las Asociaciones de Padres y Docentes de la zona.

“Buscamos poder tratar el tema en toda la comunidad”, señala Gutiérrez. Si vamos a informar a los jóvenes, tenemos que incluir a los padres”.

Yesenia Thomson

Yesenia Thomson is a sophomore at Mendez High School. She enjoys listening to music and socializing. She hopes to major in women’s studies minor in communication at San Diego State University.

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