Esta página también disponible en: English

Publicado originalmente el 13 de julio de 2020

El programa de asistencia para inquilinos de la ciudad de Los Ángeles inicia hoy, con $103 millones en sus cofres y una intensa demanda, en medio de una intensa recesión y una pandemia que empeora.

El programa, administrado por el departamento de Inversión en Vivienda y Comunidad (Housing and Community Investment Department) de la ciudad, recibirá aplicaciones desde las 8 a.m. de hoy hasta el viernes a medianoche. Para ser elegibles, los inquilinos deben vivir en un complejo múltiple de vivienda de alquiler en L.A., haber sufrido pérdida de ingreso debido al COVID-19, y ganar menos del 80% del ingreso medio del área, que es $83,500 para una familia de cuatro miembros.

La ciudad estima que 50,000 hogares en L.A. se beneficiarán de la asistencia. El departamento los elegirá una vez el periodo de solicitud cierre. El sistema no será otorgado en base al orden en que se reciban las aplicaciones, por lo que familias que sometan su solicitud el lunes y las que lo hagan el jueves tendrían la misma oportunidad de ser seleccionadas.

Los hogares que califiquen podrían recibir hasta $2,000 en asistencia, con un pago máximo de $1,000 por mes. El dinero será enviado directamente a los caseros.

Los activistas a favor de los inquilinos de bajos ingresos dicen que la asistencia es bienvenida, pero ellos mantienen su escepticismo.  “$103 millones suenan como mucho dinero”, dijo Greg Spiegel del Inner City Law Center. Pero en una región con una enorme escasez de vivienda asequible y donde los inquilinos de bajos recursos ya estaban severamente sobrecargados por rentas excesivas, “ni siquiera se acerca a solucionar la necesidad”, añadió él. De hecho, $2,000 podría que no fuera siquiera suficiente para pagar el alquiler de un mes para muchos hogares.

A Spiegel le gustaría ver, a la par del esfuerzo de la ciudad, una campaña de acercamiento y educación de inquilinos. “La renta, cuando solo es suficiente para un mes, solo detiene – suspende la sentencia de muerte por un mes más. Lo que verdaderamente necesitamos es que existan los recursos para defenderse de los desahucios”, añadió.

Al aceptar dinero de la ciudad, los caseros acordarán no cobrar intereses sobre rentas y cargos atrasados, no desahuciar al inquilino por seis meses después de que la emergencia de la ciudad termine, y no incrementar la renta por un año después de que la emergencia concluya.

El esfuerzo revive un fondo de 2019 para asistir a inquilinos que no pueden pagar sus rentas. Con un fondo inicial de $2.2 millones, el programa recibió un gran impulso cuando la ciudad le añadió $100 millones en fondos federales de estímulo, una decisión que la presidenta del concejo municipal Nury Martínez llamó una “línea de vida económica”.

El de L.A. es el mayor programa de asistencia para inquilinos en toda la nación. Como la tarjeta de asistencia Angeleno Card que proveyó ayuda en efectivo, y que tuvo una demanda intensa en abril, el fondo de asistencia para inquilinos no preguntará sobre estatus de inmigración o ciudadanía.

— AARON MENDELSON

Este reporte ha sido traducido por Boyle Heights Beat y publicado con permiso de Southern California Public Radio. © 2020 Southern California Public Radio. Todos los derechos reservados.


AYÚDENOS A GANAR $100K DE LA BECA MY LA2050

Nuestro proyecto audiovisual “Voices/Voces” es finalista en la categoría de “CONECTAR” (CONNECT) de la beca MY LA2050, y usted nos puede ayudar a conseguir $100,000 solo con votar por nosotros. Lea sobre nuestro proyecto aquí o vaya directamente a la página de votación (en inglés) de MY LA2050 para emitir su voto por el Pulso de Boyle Heights. Búsquenos por Boyle Heights Beat/Radio Pulso y vote antes de las 5 pm del lunes, 20 de julio.


Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.