El Boyle Hotel-Cummings Block en 1889./ Photo cortesía de East L.A. Community Corporation.

Es posible que las personas no noten a primera vista los edificios históricos de Boyle Heights. Pero una vez que lo hacen, generalmente se dan cuenta de que estos lugares emblemáticos son más que edificios: son monumentos históricos y arquitectónicos.

Estos hermosos edificios son testigos de la especial historia cultural y las historias personales de la comunidad, afirman aquellas personas vinculadas con la conservación del vecindario.
“Lo que realmente me gusta sobre la conservación es que nos hace comprender los diferentes niveles históricos, como quién estuvo en el inicio, quién continuó después”, dice Karina Muñiz, coordinadora de extensión de la comunidad para Los Angeles Conservancy.

“Yo creo que si no nos preocupamos por la conservación, perdemos el sentido de comunidad”, dijo Diana Ybarra, co-fundadora de Boyle Heights Historical Preservation Society.

La conservación de edificios históricos en Boyle Heights ha planteado un desafío para las organizaciones como Boyle Heights Historical Society y Los Angeles Conservancy, especialmente cuando los promotores urbanos proponen demoler sitios históricos para construir nuevos proyectos.

The Boyle Hotel – Cummings Block y Simon Gless Farmhouse nos ofrecen una mirada al Boyle Heights de finales de la década de 1880, cuando era una zona residencial rica y rural de Los Angeles.

Los edificios se encuentran a menos de 100 yardas de distancia sobre S. Boyle Avenue, pero su camino hacia la restauración histórica ha sido muy diferente. El hotel está siendo restaurado para recobrar su aspecto original. Mientras tanto, Simon Gless Farmhouse continúa dete-riorándose. Aunque supo rebosar de vida y color, este lugar hoy se ve rodeado de césped oscuro y arbustos y árboles sin cuidar. La pintura se está saltando de las paredes. Los escalones de la entrada y las puertas crujen, y durante una visita reciente, había un pájaro muerto en el porche.

Renovaciones dentro de el Boyle Hotel-Cummings block. / Photo Angel Lizarraga.

RELIQUIAS DE UNA ÉPOCA PASADA
Construido en 1889, el Boyle Hotel de estilo victoriano captó la atención de las personas que viajaban rumbo al este, hacia Boyle Heights. En aquella época, las personas viajaban en carretas o carros tirados por caballos. Más tarde, el hotel se conoció como “La puerta de entrada a Boyle Heights”.

El edificio de forma triangular y con cuatro pisos cuenta con una atractiva escalera en caracol estilo victoriana en el piso superior, que en algún tiempo fue ocupado por hombres de negocios que visitaban la zona. Fue originalmente el edificio más alto de Boyle Heights, y más tarde el hotel se convirtió en centro del vecindario para las reuniones de carácter cívico y social. En los últimos años, se convirtió el hotel en apartamentos, que ahora albergan a muchos músicos de la Plaza Mariachi.

East Los Angeles Community Corporation (ELACC) compró el edificio en el año 2006 con el objetivo de crear viviendas asequibles. Cuando se retiren los andamios durante la primavera, la fachada exterior tendrá la misma apariencia que en 1889, aunque el interior estará mo-dernizado, en parte para cumplir con las nuevas normas de seguridad edilicia.

“La parte histórica del edificio es la fachada exterior, pero el interior fue remodelado tanto a lo largo de los años, que decidimos que sería mejor mantener solamente la fachada exterior y reusar el interior”, señaló Ernesto Espinoza, coordinador del proyecto de ELACC. El edificio mantendrá su nombre original, Boyle Hotel Cummings Block, en homenaje a su constructor original, George Cummings.

Simon Gless Farmhouse se construyó a finales de la década de 1880. Ahora se usa como un complejo de apartamentos, y el edificio lleva el nombre de su propietario original, Simon Francois Gless, que provenía de una familia vasco-francesa.

Junto con Andrew Boyle, cuya familia fue quien dio nombre a esta comunidad, la familia Gless se hizo famosa por el papel que desempeñó en el desarrollo de Boyle Heights. Los Gless fueron en aquel momento uno de los terratenientes de mayor influencia en la ciudad.

La casa monofamiliar en dos plantas fue construida siguiendo el estilo arquitectónico de la Reina Ana, con dos caminos que recorren un área en forma de óvalo, que pudo haber sido un punto central donde se hallaba una fuente decorativa. Los caminos conducen a un porche blanco cruzado.

Simon Gless Farmhouse, que supo ser un magnífico edificio, ha caído en un grave estado de deterioro. / Photo: Ángel Lizárraga

ANTIGUO ESTABLECIMIENTO DE GANADO OVINO
La finca fue originalmente el hogar de la familia en el establecimiento de ganado ovino. A comienzos de la década de 1900, se convirtió en un asilo hebreo para personas que corrían peligro de persecución en otros países. Hoy día, la casa es un edificio de apartamentos con 15 unidades. La mayoría de sus residentes son mariachis.

La familia Méndez es propietaria de la finca desde 1942. Su dueño actual, John Méndez, que nació y se crió en Boyle Heights, afirmó que solicitó una subvención para restaurar este edificio histórico y espera contar con los fondos necesarios para la restauración.

Ybarra, de Boyle Heights Historical Preservation Society, recomienda a los residentes de la ciudad que se tomen un tiempo para visitar los edificios históricos y aprender cómo la comunidad se convirtió en lo que es hoy.

“Esas conexiones hacen que los residentes sientan un mayor deseo de participar en la comunidad”, dijo, “y también ayudan a que puedan valorarla”.

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