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Por Ricardo Díaz

Dentro de pocas semanas, Estados Unidos elegirá un nuevo presidente. Sin importar su inclinación política, casi todas las personas de Boyle Heights parecen estar de acuerdo en al menos una cosa: Donald Trump no puede ser presidente.

La más reciente controversia que rodea a Trump es en torno a la divulgación este mes de un video de 2005 en el que se escucha al candidato republicano hacer comentarios vulgares sobre las mujeres. Pero Trump, que a menudo expresa su oposición a los inmigrantes mexicanos indocumentados, ha estado envuelto en controversia desde que anunció su candidatura a la presidencia.

En aquel entonces, sus aseveraciones sobre los inmigrantes mexicanos desencadenaron un escándalo nacional.

“Cuando México envía a su gente, no manda lo mejor. Traen drogas, traen delincuencia. Son violadores. Y supongo que algunos son buenas personas”, afirmó en junio de este año”, afirmó en junio de este año.

Desde entonces, ha repetido sus comentarios sobre los mexicanos y ha dicho que construirá un muro a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos y que México pagará por ello. El muro es tan solo una parte de su plan para la inmigración.

A comienzos de la campaña, Trump anunció que la deportación masiva de inmigrantes indocumentados, especialmente aquellos provenientes de México, sería una prioridad para Estados Unidos. Recientemente, cambió su plan sobre la deportación, afirmando que tanto aquellos con condenas penales como los que hayan permanecido luego del plazo establecido por sus visas de visitante serían parte de su prioridad para ser deportados. Estas personas representan entre 5 y 6 millones de inmigrantes indocumentados, casi la mitad de la población de inmigrantes indocumentados de Estados Unidos, según los estudios realizados por el Instituto de Políticas Migratorias y el Centro Hispano Pew.

A diferencia, Hillary Clinton ha señalado que busca alcanzar la presidencia para ayudar a los inmigrantes, entre otras cosas. En un video producido por la campaña “Hillary for America” (Hillary para Estados Unidos), Clinton le dice a muchacha latina que no se debe preocupar por su familia. En vez, Clinton se ofrece a “encargarse de esa preocupación”.

Más allá de la percepción que tenga la gente sobre ella, es bastante probable que Clinton gane en California. Como estado históricamente democrático, es muy probable que California vote por Clinton en noviembre, según afirman las encuestadoras. Desde 1992, California ha votado sistemáticamente por un presidente demócrata y resulta poco probable que otro candidato gane en California este año.

Como comunidad, Boyle Heights es hogar de muchos inmigrantes, sus amigos y familiares. Alrededor del 94% de la población de Boyle Heights es latina y 52,4% nació en el extranjero. Es una comunidad de inmigrantes, por lo tanto, los comentarios de Trump sobre los inmigrantes mexicanos representan una grave afronta aquí.

En septiembre, los periodistas del Pulso de Boyle Heights les preguntaron a los miembros de la comunidad sus impresiones sobre las elecciones presidenciales. Muchos simplemente expresaron su preocupación sobre lo que Donald Trump ha estado diciendo. Otros mencionaron que se sienten más motivados a votar. A continuación presentamos algunos de los testimonios que los miembros de la comunidad compartieron con el Pulso de Boyle Heights.

Trump no puede ser presidente

“Mire, el Sr. Trump sería realmente terrible para nosotros los hispanos si gana”, explica Consuelo Rentería, de 63 años y residente de Boyle Heights. No es una gran devota de Clinton, sino que la considera lo mejor entre dos males. “Sería una vergüenza que él nos representara”, señala. Como inmigrante indocumentada, Rentería no puede votar en las elecciones de este año, pero se sienten muy herida por las afirmaciones de Trump.

Kathy, de 16 años, agrega que estas elecciones le dan temor debido a los comentarios sentenciosos y negativos de Donald Trump sobre los mexicanos.

Kathy y Rentería no pueden votar, pero sienten gran rechazo por lo que Trump dice sobre los inmigrantes. Para ellas, estos comentarios que describen a los inmigrantes como violadores y delincuentes son especialmente ofensivos ya que no pueden votar. Simplemente deben esperar los resultados de las elecciones.

Gerardo Campos, de 60 años, reflexiona de manera crítica sobre los comentarios negativos de Trump y dice: “no debería hacer eso como ser humano… es realmente muy malo lo que está haciendo”.

Campos no confiaría en Trump como presidente y agrega que a Trump no le importa la gente lo suficiente como para servir como su representante. Afirma que Trump es alguien muy racista como para poder ser presidente.

Hacia el futuro

Los residentes de Boyle Heights están de acuerdo en que votar contra Trump es la prioridad más importante. Acudir a las urnas este año en Boyle Heights es más importante que nunca.

“Creo que será una de esas pocas veces en que todos querrán ir a votar porque el voto de cada persona va a contar de verdad”, dice Daniel Rivas, de 28 años.

Rivas considera que el candidato nominado por el Partido Republicano es “ofensivo, ignorante y arrogante”, por eso, siente más motivación para votar este año y marcar una diferencia.

Miguel Fuentes Pérez, de 65 años, afirma: “En lo personal, me gustaría que ganara la Sra. Clinton. No tiene ideas racistas contra los latinos”. Para Fuentes Pérez, la candidatura de Trump a la presidencia lo hace sentir incómodo. Considera que más personas votarán por Hillary Clinton para evitar que Trump se convierta en presidente.

Para los residentes de Boyle Heights, el triunfo de Trump lo cambiaría todo. Como comunidad de inmigrantes, Boyle Heights pasaría a estar en la primera línea en relación con el nuevo plan de inmigración de Trump. Esto sería cualquier cosa menos algo glorioso para la comunidad.

Fuentes Pérez señala: “Es indignante porque todos somos seres humanos, no somos animales. Además, no [solo] somos mexicanos, personas de toda América Latina viven en Estados Unidos, desde América Central a América del Sur”.

Foto superior: Donald Trump en un mitin de campaña de junio en Phoenix, Arizona. Foto de usuario de Flickr Gage Skidmore/Creative Commons

Antiguo estudiante periodista del Pulso de Boyle Heights, Ricardo Díaz es Asistente Legal en el Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN-LA).

Los estudiantes periodistas del Pulso de Boyle Heights Diego Flores, Zola Cervantes, Andrea Galdámez y Katlyn Valdez contribuyeron con este artículo.

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