El supermercado nuevo Northgate González en la calle 4ta. Foto de Yazmin Nunez.

 

La inauguración de un nuevo supermercado en las diversas comunidades de Los Angeles no es generalmente un evento que capte mucha atención. Pero cuando este otoño se inauguró el supermercado Northgate González en Boyle Heights, el concejal de Los Angeles, José Huízar estuvo presente, junto con porristas y miembros de una banda de desfile.

Esto se debe a que en Boyle Heights, como en muchos vecindarios de bajos ingresos, los supermercados son escasos. Además, la falta de transporte hace que cargar con frutas y verduras frescas sea todo un reto. En otros vecindarios latinos donde opera Northgate, el supermercado ofrece un servicio de transporte gratis que es muy popular con entre clientes.

En muchas comunidades de bajos ingresos, los índices de obesidad han registrado fuertes aumentos. Algunos expertos consideran que mejorar el acceso a los alimentos sanos ayudaría a las personas a comer en forma más saludable y evitar la obesidad. Pero otras personas opinan que mejorar el acceso es solamente una parte de la solución y que la educación es clave para cambiar los hábitos alimentarios de las personas.

En Boyle Heights, que ocupa una superficie de 6.52 millas cuadradas, hay solo cuatro grandes supermercados: dos Food 4 Less, un mercado Vallarta y el nuevo Northgate González. El supermercado Northgate González sustituyó al mercado Super A que cerró sus puertas.

Mónica Leal, residente de Boyle Heights, que solía hacer sus compras en Super A, ahora es clienta de Northgate González. Dice que el nuevo supermercado ofrece alimentos más baratos y de mayor calidad.

Otro cliente es el concejal Huízar del distrito 14: “Crecí en Boyle Heights y vivo aquí con mi familia”, dice. “El Northgate González es por mucho el mejor supermercado que hemos tenido en el área de Soto”.

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Frutas en el mercado. Foto de Yazmin Nunez.

 

Debido a la falta de acceso a alimentos saludables y asequibles, Boyle Heights es una de las comunidades considerada por el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) como un ‘desierto de alimentos’ en lo que respeta a la oferta de comestibles. Según el USDA, esto significa que los residentes viven a una milla o más de un supermercado en las zonas urbanas y a 10 o más millas en las zonas rurales.

Según el informe de California Watch de 2011, un grupo de periodismo de investigación financiado por el Centro para el Periodismo de Investigación, indicó que casi un millón de californianos viven en ‘desiertos de alimentos’, siendo el 45% de ellos individuos de bajos ingresos.

A nivel nacional, el Servicio de Investigación Económica del USDA calcula que 23.5 millones de personas viven en ‘desiertos de alimentos’ y que más de la mitad de ellos son individuos de bajos ingresos. Los ‘desiertos de alimentos’ se han convertido en un importante tema político, en parte debido al apoyo de la primera dama Michelle Obama que lidera el movimiento “Let’s Move” ( ¡A moverse!). El objetivo de este movimiento es reducir la obesidad llevando más mercados a los vecindarios de bajos ingresos, mejorando los almuerzos escolares, educando a los padres y promoviendo el ejercicio.

En el Condado Los Angeles, el índice de obesidad en adultos aumentó 74% en los últimos 14 años, según el departaescasas opciones alimentarias  mento de salud del condado. Entre 1997 y 2011, el índice de obesidad aumentó 99% entre los latinos del condado. Los índices de obesidad son también más altos que el promedio entre los residentes del Condado Los Angeles con menos educación
formal y menores ingresos familiares.

Como comunidad, Boyle Heights cuenta con muchos residentes con características que aumentan su riesgo de ser obesos. Es una comunidad predominantemente latina, donde casi el 69% de sus residentes  no completó la escuela secundaria.

Conforme a city-data.com, el 33.5% de los hogares tiene ingresos inferiores al nivel de pobreza. Si bien se ha establecido una conexión entre los ‘desiertos de alimentos’ y el índice de obesidad en comunidades de bajos ingresos, los nuevos estudios indican que es un tema complicado. Algunos estudios señalan que aunque se inaugure un nuevo supermercado en la comunidad, esto quizás no cambie los hábitos alimentarios de las personas.

Mary M. Lee, subdirectora de Policylink, un instituto nacional de investigación y acción orientado a promover la equidad económica y social, afirma que es difícil comprobar el impacto que tiene un nuevo supermercado en una comunidad.

“No hemos visto muchos estudios sobre el tema después de la inauguración de estos mercados”, afirma.  Lee agrega que el acceso a los mercados es solo una parte de la ecuación. Depende de las personas y de que “sepan elegir bien” los alimentos.

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Verduras en el mercado. Foto de Yazmin Nunez.

 

Si bien algunos investigadores han analizado la cantidad de mercados en la zona, otros han analizado la cantidad de restaurantes de comida rápida y de tiendas de autoservicio en el área. Las comunidades con una gran cantidad de tiendas que ofrecen alimentos no saludables suelen llamarse ‘pantanos de alimentos’ en vez de desiertos de alimentos.

Un estudio de California realizado en 2011 en el Social Science Journal indicó que hay casi el doble de restaurantes de comida rápida y tiendas de autoservicio en vecindarios de bajos ingresos que en áreas más acaudaladas.

Que una comunidad tenga una cantidad excesiva o insuficiente de opciones es quizás parte del problema.

Mandy Graves, profesora de Cal State Los Angeles y dietista certificada, afirma que la disponibilidad de transporte tiene un gran impacto en el acceso de los residentes a alimentos saludables.  Graves, cuya investigación está centrada en los ‘desiertos de alimentos’, afirma que en Los Angeles, “si uno no tiene automóvil o no tiene un supermercado en la esquina, las opciones son muy malas. Depende de quién sea la persona, dónde vive, si tiene o no transporte y su nivel de educación”.

Graves cree que educar acerca de la nutrición debe ser un componente obligatorio del plan de estudios escolar.

Lee también considera la educación como una forma de ayudar a las personas a generar hábitos alimentarios más saludables. Dice que lo que se necesita es “educar a las personas sobre los alimentos, sobre el efecto que pueden tener en la salud y sobre cómo comer en forma saludable… tener tiendas cercanas y saber  elegir buenos alimentos”.

Yazmin Nunez  cursa el 11 º grado en la Escuela de Derecho y Gobiernode la Preparatoria Roosevelt y una de las fundadoras de Pulso de Boyle  Heights.

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