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El martes votaré por primera vez en las elecciones presidenciales. Esperé durante dos años la oportunidad de lucir con orgullo el autoadhesivo que indica que “Yo voté”. En 2014, cuando cumplí los 18 años, me inscribí como votante.

El Pew Hispanic Center calcula que entre 2012 y 2016, 3.200.000 jóvenes latinos nacidos en Estados Unidos cumplieron los 18 años, y 36 por ciento afirman que emitirán su voto por primera vez, al igual que yo.

Estas elecciones son muy significativas para mí, ya que mi abuela, de 98 años que no habla inglés, me urgió a votar. A menudo me recuerda lo afortunada que soy tan solo por poder leer la hoja de votación. Mi abuela nació en 1918, no recibió educación y no sabe leer, pero ha seguido de cerca los sucesos de estas elecciones.

Cuando me ve estudiando en casa, me dice: “Sigue estudiando y lee todo porque puedes. Nunca aprendí a leer, pero tú aprendiste”.

He hecho todo lo posible por informarme sobre estas elecciones, desde participar en intercambios de ideas en clase a leer las guías para votantes que recibí por correo. También lo hago por los miembros de mi familia, muchos de los cuales no leen en inglés, dependen de mí como fuente de información y participan activamente en conversaciones conmigo sobre qué votar.

Como votante latina joven, considero que éste es un momento crucial en la historia de Estados Unidos, ya que la persona que elijamos como presidente y las propuestas que votemos tendrán un impacto duradero en mi futuro. Los votantes latinos tienen una voz importante en estas elecciones, dado que las personas pertenecientes a minorías representan la mayoría de los habitantes de California, por lo tanto, nuestro voto debe contar.

En estas elecciones también nos enfrentamos a uno de los candidatos presidenciales más polémicos en la historia, y como votantes puede resultar difícil decidir lo correcto. Siento que llevo toda mi vida votando ya que tengo la responsabilidad de explicar a mi familia las propuestas y medidas que se presentan en la hoja de votación y traducirlas del inglés al español. Estas elecciones y los temas planteados me han conectado con mis raíces y me han acercado a los miembros adultos de mi familia, ya que me he dado cuenta lo estresante que el día de las elecciones puede resultarles a ellos.

Votar es algo natural en mi familia. Desde que tengo memoria, mis tíos se han acercado a las urnas durante las elecciones. Me han dado el ejemplo de priorizar el ejercicio del voto, más allá de la intensa actividad escolar que pueda tener.

Esta es la primera vez que no acompañaré a mi tía y a mi tío al lugar de votación. El martes colaboraré con las actividades planificadas en mi escuela, ayudando a recolectar información a boca de urna para el Center for the Study of L.A. (Centro de Estudios de Los Ángeles) donde trabajo, a fin de entender mejor cuáles son las posturas de los votantes de Los Ángeles en relación con los temas presentados en la hoja de votación. Ya envié mi “voto por correspondencia” y estaré siguiendo de cerca los resultados.

Lesly Juárez, exreportera juvenil del Pulso de Boyle Heights, se graduó de la secundaria Roosevelt en 2014. Actualmente cursa el tercer año en la Universidad de Loyola Marymount, donde estudia ciencias políticas.

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Lesly Juárez (tercera de la derecha) junto a otras jóvenes reporteras del Pulso de Boyle Heights durante una visita a la redacción de La Opinión la noche de las elecciones presidenciales de noviembre de 2012.

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