Cuando llevo a mi hijo al parque, sus ojos miran con mucha expectativa a la escuela primaria de nuestro vecindario de Boyle Heights. Comenta sobre el tamaño del patio y el mural. Hablamos sobre los maestros, las cosas nuevas que aprenderá y los niños del vecindario con los que jugará. Quiero que mi hijo asista a esta escuela. Y también quiero que esta escuela le ofrezca una educación de calidad.

Miré los resultados de las pruebas (que no eran malos), pero esos números no me dicen nada sobre lo que realmente quiero saber:  ¿Tendrá mi hijo la oportunidad de actuar en obras de teatro en la escuela (como yo lo hice)?  ¿Podrá ser parte de la orquesta escolar (como yo lo hice)?  ¿Aprenderá a bailar con elegancia (como yo nunca lo hice)?  ¿Le enseñarán cada asignatura en forma creativa y participativa (como yo hubiera deseado que me enseñaran a mí)?

La educación equitativa y de calidad es la base para una sociedad justa y próspera. Es un derecho civil básico. Pero no le causa sorpresa a nadie que la educación de calidad no esté disponible para todos los estudiantes. Muchas escuelas no reciben los fondos que necesitan, y las pruebas punitivas han reducido el plan de estudios y obligado a algunas escuelas “que han fracasado” a que su énfasis sea mejorar los resultados. Todos los maestros nuevos son asignados a las clases más difíciles. Pero eso tampoco le causa sorpresa a nadie. Tampoco resulta novedoso que la mayoría de esas escuelas “fracasadas”, con mayor probabilidad de enfrentarse a recortes en las artes y en otras asignaturas que no son evaluadas mediante pruebas, se encuentren en vecindarios de bajos ingresos como Boyle Heights.

Lo que sí es novedoso es que hay escuelas y distritos en el Condado Los Angeles con excelentes programas de arte que están en continuo desarrollo y se ubican en vecindarios de bajos ingresos. Estas escuelas y distritos se han enfrentado a los desafíos planteados por la crisis presupuestaria, pero a través del compromiso, de la colaboración y de la creatividad de la comunidad han logrado ampliar el acceso a las artes para sus estudiantes. Merecen ser felicitados y emulados en sus esfuerzos.

Programas de colaboración como la iniciativa “TakePart” en South Bay reúne a grupos de arte sin fines de lucro, grupos de la comunidad, entidades de financiación, educadores y líderes de varios distritos escolares locales para compartir y coordinar los recursos. Este esfuerzo ha ampliado la educación de las artes, a diferencia de muchos distritos que han sufrido grandes recortes. Hay otros ejemplos, como las escuelas de Watts que trabajan con el Boys and Girls Club de la comunidad para crear una orquesta de jóvenes de su zona. En Boyle Heights, los artistas locales (que muchos de ellos son padres) trabajan con las escuelas y la comunidad para crear murales y compartir sus talentos dentro del salón de clases.

Foto de Lisa Newton/Creative Commons, usuaria de Flickr

Las escuelas sólidas necesitan una fuerte alianza con la comunidad y la participación de los padres. Una educación completa y de calidad puede lograrse cuando la comunidad se une, expresa sus inquietudes, crea una visión común, identifica necesidades y fortalezas, establece un plan para atender las necesidades en base a las fortalezas y actúa.

A los padres les puede parecer más fácil abandonar una escuela con falta de recursos y bajo desempeño escolar en vez de mejorarla. Este es uno de los puntos que toca el documental “Waiting for Superman”. Me produjo un gran impacto cuando miré esta película por primera vez. En primer lugar, en el documental aparecía la escuela primaria a la que asistí. En segundo lugar, en vez de hacer énfasis en cómo mejorar mi vieja escuela, el documental se enfocaba en abandonarla para pasar a una escuela “con un desempeño escolar más alto”.  ¿Pero qué pasa con los estudiantes que permanecen en mi vieja escuela primaria?

Es posible que Boyle Heights sea un vecindario de bajos ingresos pero tenemos mucha riqueza en lo que atañe al sentido de comunidad, las artes y la solidaridad. Tenemos el poder para hacer que nuestras escuelas sean excelentes.

La visión de la educación de calidad para todos los estudiantes requiere que una comunidad trabaje en colaboración y forma creativa. Ese es el objetivo de mi trabajo en Arts for LA: aprender la forma en que las comunidades pueden trabajar juntas para aumentar el acceso y apoyar las artes así como también para compartir estos conocimientos. Trabajo con varias comunidades en todo el Condado Los Angeles para establecer o conectar redes sociales entre defensores del arte, y también organizo talleres y discusiones para generar estrategias locales para fomentar y aumentar las artes en escuelas y comunidades. Este año estoy trabajando en Boyle Heights, Watts, Lennox, Lawndale, Wiseburn, Pomona y Long Beach.

Los invito a participar de este diálogo, a compartir sus ideas y trabajo, a crear la función de su comunidad para obtener una educación de calidad que incluya las artes en nuestra próxima serie de discusiones y talleres para la comunidad.

Las sesiones de capacitación se llevarán a cabo en el Salón de la Plaza en Boyle Heights. Las indicaciones para llegar e información sobre el estacionamiento se enviarán por correo electrónico a los participantes. Por favor confirma su asistencia aquí.

Taller 1: martes 28 de febrero, 6-8 p.m.  
Taller 2: martes 27 de marzo, 6-8 p.m.  
Taller 3: martes 24 de abril, 6-8 p.m.
Taller 4: martes 29 de mayo, 6-8 p.m.

Abe Flores es residente de Boyle Heights y encargado de defensoría de Arts for LA, una organización de defensoría de la educación de las artes, para la cual organiza y lidera talleres de defensoría para lograr establecer redes de defensores de las artes en el Condado Los Angeles.

Esta aportación al blog se publicó originalmente en artsforla.org

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