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Por Omar Pablo

Durante su infancia en la década del cincuenta en la ciudad de Monrovia, ubicada en el Valle de San Gabriel, James Demetrio O’Balles sufrió la discriminación racial que lo hizo consciente de los problemas que afectan a su comunidad y al mundo. En esta entrevista, en la que se presentó como “Jim”, habló sobre su trayectoria y las experiencias que lo inspiraron a convertirse en curador de arte.

Esta entrevista realizada en marzo fue traducida y corregida para lograr la longitud y claridad óptimas.

Pulso de Boyle Heights: ¿Recuerda algún lugar o experiencia en particular de Monrovia, su ciudad de origen?

Jim O’Balles: Cuando era niño ya había segregación en Monrovia… De Colorado Boulevard hasta llegar a las vías del ferrocarril, en Duarte Road, allí vivían las personas de color. Todas las personas blancas vivían al norte de Colorado Boulevard, hasta la falda de las colinas y por encima de las mismas. En los veranos, los niños de color solo podían ir a nadar a la alberca en un día específico. El resto de la semana estaba reservado para los niños blancos.

PBH: ¿Hubo alguna experiencia específica o de su infancia que lo inspiró a organizar eventos culturales y convertirse en el fundador de organizaciones, como la Sociedad de Herencia Latina de Monrovia?

JO’B: Recuerdo algo de mi infancia. Cuando era joven, tenía 18 años, me reclutaron en el ejército. Fui asignado a Fort Ord, ubicado en la región central de California, donde realicé el entrenamiento. Y luego fui a Vietnam. Mientras estuve en Fort Ord me dieron un pase para salir del fuerte y poder ir al pueblo. Y fui a Salinas. Mientras me encontraba allí comencé a oír a muchas personas que marchaban en protesta por Main Street. Era el año 1968. Se trataba de los trabajadores agrícolas, César Chávez y Dolores Huerta. Nunca había visto algo así. Tantos mexicanos, estadounidenses de ascendencia mexicana y chicanos organizados de esa manera. Y luego llegó la policía y empezó a golpear a estas personas. Golpeaban a todo el mundo, hombres, mujeres y niños. Esa fue la primera vez que fui testigo de ese tipo de brutalidad, a escala masiva. Esto fue antes de que fuera a Vietnam y me dejó muy preocupado. Creo que fue el comienzo de mi conciencia social. 

PBH: Tengo entendido que actualmente es miembro de la junta directiva de la Fundación Lucille y Edward R. Roybal y que su padre trabajó en la campaña del congresista.

El residente de Boyle Heights y curador de arte Jim O’Balles en su Linda Vista Apts. casa.

JO’B: El Sr. Roybal fue el primer chicano, estadounidense de ascendencia mexicana, como prefieran llamarlo, proveniente de Boyle Heights… En realidad, fue el primer estadounidense de ascendencia mexicana que se convirtió en miembro del concejo municipal de Los Ángeles en 1947. Luego fue representante en el Congreso de Estados Unidos.

PBH: ¿Aprendió algo en especial del trabajo de su padre durante la campaña de Roybal? ¿Le transmitió algún mensaje o algún concepto inspirador?

JO’B: Decía muchas cosas inspiradoras, era un gran defensor de nuestra gente, de que todos estudiaran y tuvieran una carrera. Y que nunca se olvidaran de nuestra gente. Era una persona muy orgullosa. Nadie se denominaba a sí mismo como “chicano” en aquellos días cuando él hacía su carrera. Mi padre se autodenominaba “estadounidense de ascendencia mexicana”

“Muchos lugares, lo que hacen, se les ocurre un tema, lo publican y luego les dicen a los artistas que presenten su trabajo, para ser aceptado o rechazado. No me gusta hacer eso. No me gusta decirle a un artista “hombre, esto no es bueno”. No me gusta hacer eso. Me comunico con los artistas que sé [pueden] hacer el trabajo. Y creo que tienen una idea del concepto de exhibición.”

PBH: Sé que ha hecho un par de exposiciones en Self Help Graphics, aquí en Boyle Heights. ¿Podría contarme un poco más sobre esto?

JO’B: Sí, hice varios exposiciones. Una de ellas fue sobre 43 estudiantes universitarios en México que, tras ser secuestrados por la policía, los entregaron a los paramilitares o a los narcotraficantes. Desaparecieron y nunca los encontraron. A esa muestra la llamé “Ayotzinapa”. Participaron muchos artistas. Otra exposición que hice se llamó “Sanctuary” y trataba sobre niños secuestrados en la frontera, en realidad en todos lados. La última que hice para Self Help Graphics en 2019 se llamó “Black, Brown and Beige”.

PBH: ¿Cómo se le ocurrieron estas exhibiciones? ¿Le resultó fácil organizarlas?

JO’B: Bueno, trabajo de forma autónoma. Primero pienso en un tema. Y una vez que lo tengo, recorro diversas galerías o centros de arte y hago una presentación para ver si es algo en lo que estarían interesados en exhibir. Muchos de estos lugares son muy pequeños. Si muestran interés, me pongo en contacto con los artistas que conozco, que la mayoría son de los alrededores de Los Ángeles. Y luego comienzo a pensar en las obras de arte. Lleva entre tres y cuatro meses planificar y armar todo y poder llevar a cabo la recepción y exhibición.

“Crecí con hombres que lucharán. Si te reclutan, quieren que vayas a la guerra. No puedes decir que no, no puedes huir. Así que entré [a Vietnam.] No tenía nada contra el pueblo vietnamita. De hecho, fui educado o lo suficientemente inteligente como para saber que estábamos en el lado equivocado. [La] Guerra de Vietnam fue probablemente una de las pocas guerras que perdió Estados Unidos, y yo estaba allí. Como que arruinó mis planes para mi vida, pero tienes que lidiar con eso. Me cambió, pero me di cuenta de las cosas.”

Piezas de arte recopiladas por el residente y curador de arte de Boyle Heights, Jim O’Balles.

PBH: ¿Cómo describiría su estilo de arte a una persona que no puede verlo?

JO’B: Es el arte que celebra la cultura latina. Celebra nuestra cultura. No solo la de México sino la de aquí también, y la de América Central, América del Sur y el Caribe. Porque considero que los latinos y latinas, chicanos y chicanos son difíciles de identificar en este momento. Pienso que nosotros, los latinos, tenemos un gran talento para las artes visuales. Ya saben, uno visita México, América Central, América del Sur o el Caribe y hay color, mucho color; son colores vibrantes. Ese es el tipo de arte que me encanta.

“Hay música triste, el blues. Y tienes las rancheras, no? Hay todo tipo de música. Y el arte es así. Cierto arte es alegre. Cierto arte es triste. Pero me gusta el arte colorido. Me gusta el arte que celebra la vida. Y la mayoría del arte latino es así, muy colorido. Entonces es como si celebráramos nuestra cultura y nuestra historia. Y si educas a los niños en torno a eso, obtienen una sensación de bienestar. Si crías a los niños con música y arte, aprenden mejor y más fácilmente. Y sentirse bien con ellos mismos.”

PBH: ¿Hay un mensaje o un tipo de sensibilización en particular que desea transmitir a su audiencia o a la gente en general a través del arte?

JO’B: El arte [es] como la música, ¿verdad? Hay música melancólica, como los blues. Y también hay rancheras, ¿no es así? Hay muchos tipos de música. Podemos escuchar distintos tipos de música si vamos a una fiesta o escuchar lo que queramos. Y el arte funciona de la misma manera. Hay tipos de arte que son alegres y otros tristes. A mí me gusta el arte colorido. Me gusta el arte que celebra la vida. Y la mayoría del arte latino es así, muy colorido. Es de esta manera que celebramos nuestra cultura y nuestra historia. Es posible que un niño que se críe aquí nunca visite un gran museo, a menos que haga una visita organizada por su escuela. Mantener obras de arte aquí, tener galerías y organizar presentaciones, como Self Help Graphics, los niños pueden experimentar el arte o disfrutar de conciertos en el parque. Eso es lo que hacemos. Intentamos acercar la cultura, celebrar nuestra cultura aquí. Para que los niños puedan verlo y sea algo sin costo. Si los niños tienen la oportunidad de crecer junto al arte, adquieren un mayor sentido de bienestar. Si los niños se crían con la música y el arte, tienden a ser mejores, a aprender mejor y con más facilidad. Además, se sienten bien consigo mismos.

PBH: Muchas gracias por concederme esta entrevista. Fue un honor conocer su historia y valoro mucho el tiempo dedicado.

La periodista Jackie Ramírez de Boyle Heights Beat contribuyó con esta entrevista.

This is an abridged version of an interview recorded as part of “Voices/Voces,” a storytelling project that aims to connect youth reporters with Boyle Heights and East LA elders.  Voices/Voces was a 2020 finalist in (and partially funded by) the LA2050 Grants Challenge. It is also partially funded by the Snap Foundation.

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