Evelyn Martinez, 22 . Photo by jonathan Olivares.
El grupo Ovarian Psyco-Cycle. Foto de Rafael Cardenas
El grupo Ovarian Psyco-Cycles. Foto de Rafael Cardenas

Para la mayoría de las personas, andar en bicicleta puede ser una manera de hacer un poco de ejercicio, de disfrutar de su pasatiempo preferido o un medio de transporte. Pero para Xela de la X, madre soltera, andar en bicicleta es símbolo de libertad.

La libertad de la que habla De la X no es el tipo de sensación que uno siente cuando excede el horario permitido, sino que se trata del sentido de empoderamiento que se experimenta después de haber lidiado con una dificultad.

Como superviviente de abuso sexual y violencia doméstica, De la X afirma que descubrió este sentido de liberación mientras atravesaba en su bicicleta los embotellamientos de tránsito en el centro de Los Angeles para dirigirse de su casa al trabajo.

“En ese momento experimenté brevemente el sentido de libertad. Simplemente la capacidad de superar cosas — fue como una metáfora sobre las cosas que tenemos que superar a diario como mujeres de color”, señala De la X, oriunda de Boyle Heights.

El deseo de compartir este sentido de libertad con otras mujeres la llevó a fundar el grupo Ovarian Psyco-Cycles en el año 2010. Esta agrupación de ciclistas conformada en un 100% por mujeres se ha vuelto popular por su actitud sin resquemores al organizar radicales recorridos para ciclistas, como Clitoral Mass (Masa del clítoris), un evento organizado como alternativa a los recorridos para ciclistas de los grupos predominantemente masculinos. El evento para ciclistas Clitoral Mass atrajo más de 200 mujeres el verano pasado.

Herramientas para el empoderamiento

Las mujeres que son parte del grupo Ovarian Psyco-Cycles no andan en bicicleta por placer sino por una causa específica: consideran la bicicleta como una herramienta para el empoderamiento. El grupo organiza recorridos para ciclistas como manera de aumentar la conciencia sobre temas que afectan a las mujeres de color y que pertenecen a la clase obrera.

En los últimos cuatro años, el grupo ha aumentado en tamaño y popularidad. Cuenta con siete miembros principales, en su mayoría residentes del Este de Los Angeles, entre 18 y 35 años. Todos los meses entre 15 y 30 mujeres se congregan para realizar Luna Rides (Recorridos en noches de luna llena), que según De la X lleva este nombre debido a la conexión entre la luna y el ciclo menstrual femenino, lo que fomenta la solidaridad entre las mujeres.

El grupo también organiza algunos eventos y talleres que están abiertos al público en general. Estas propuestas buscan aumentar la conciencia sobre la violencia contra las mujeres, como el evento organizado poco después de la desaparición de Bree’Anna Guzmán, una latina de 22 años que fue secuestrada en Los Angeles y apareció muerta en Echo Park el 25 de enero de 2012.

Muchas personas dentro de la comunidad de ciclistas señalan que Ovarian Cycles se diferencia de todos los demás grupos de ciclistas en Los Angeles.

Carlos Morales, de 53 años, promotor del ciclismo durante más de cinco años y fundador de Eastside Bike Club, ha colaborado con el grupo en varias ocasiones.

“No conozco a ningún otro grupo que esté organizado por mujeres”, dice Morales. “Están a cargo de los recorridos para ciclistas -eso es un aspecto- pero también expanden sus horizontes y asumen una participación activa para retribuir a la comunidad; esto no es común [en ningún otro lado]”.

Muchas Ovas, como se llaman a sí mismas, son mujeres que crecieron en hogares disfuncionales y han tenido que lidiar con la violencia doméstica, el abuso de drogas o el alcoholismo. Consideran sus dificultades personales como el combustible que alimenta su motivación.

Otros grupos “consideran el ciclismo como una actividad recreativa, pero nosotras no tenemos ese tiempo o privilegio”, afirma De la X. “El ciclismo no puede ser una recreación, no en este momento, no en el mundo actual”.

Evelyn Martinez es “ova” desde hace dos años. Foto de Jonathan Olivares
Evelyn Martinez es “ova” desde hace dos años. Foto de Jonathan Olivares

Promotoras para el cambio

Ser parte del grupo ha ayudado a sus miembros a lograr la autoconfianza necesaria y unir fuerzas para promover un cambio en su comunidad.

Evelyn Martínez, de 20 años, que hace dos años forma parte de las Ovas, señala que las demás mujeres del grupo la han apoyado a hablar contra el aburguesamiento de Boyle Heights.

Su experiencia, según afirma, “no fue solamente andar en bicicleta. Implicó tener conversaciones que nadie de las personas que conocía estaban teniendo”.

Durante su adolescencia en Boyle Heights, Martínez participó activamente en el debate sobre el desalojo de los residentes de Wyvernwood, un complejo de apartamentos que podría ser derrumbado y sustituido por condominios como parte de un importante proyecto de urbanización. Pero se alejó del activismo cuando sintió que no contaba con apoyo suficiente de sus vecinos.

“Con el grupo Ovarians sentí que había un lugar donde podía expresar mis opiniones y compartir mis inquietudes y mi visión para la comunidad”.

Hoy Martínez usa la bicicleta para trasladarse a todos lados. Sin importar si su destino es ir a clases o una manifestación de protesta, la bicicleta es su herramienta.

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