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Por Alex Medina

Pulso de Boyle Heights

La barbería The Cream Shop sobre la Avenida César Chávez. Foto de  Alex Medina.

Al recorrer las calles de Boyle Heights, podemos encontrar un par de barberías. La mayoría hace años que forman parte del vecindario y muchos de los residentes locales conocen a los barberos.

The Cream Shop, que se instaló recientemente en Boyle Heights, abrió sus puertas en julio 2016. Ofrece diversos estilos de cortes de pelo, desde diseños clásicos y copetes a peinados más modernos como los rodetes para hombre o man buns. Pero poco después de la apertura de su local, algunos miembros de la comunidad lo identificaron como un negocio burgués, aunque su fundador, Lino C. Campos, de 41 años, ha vivido en Boyle Heights durante la mayor parte de su vida.

Según Campos, algunas personas etiquetaron su negocio como burgués o “gentrificador” en la página de Facebook You Know You Are From Boyle Heights When… (Sabes que eres de Boyle Heights cuando…) poco después de que abriera sus puertas en 2016.

Ser etiquetado como un negocio gentrificador en Boyle Heights puede ser perjudicial para el éxito. Los posibles clientes pueden decidir evitar estos negocios mientras otros pueden optar por etiquetarlos públicamente en las redes sociales en un momento de gran tensión debido al aumento de los precios y las tiendas de moda que excluyen a los residentes locales de este vecindario de clase obrera.

¿Qué es lo que diferencia a The Cream Shop del resto de las barberías de Boyle Heights? Todo, desde el costo del corte a la atmósfera del lugar. Un corte de pelo cuesta $20, un precio superior al rango de $8 a $12 que generalmente se cobra por un corte en la mayoría de las barberías de Boyle Heights.

Desde cortes para hombres del estilo de la década de 1920 a tatuajes para el pelo (diseños para la cabeza, patrones, letras y personajes animados), Campos señala que los peluqueros de su negocio hacen todo lo posible para asegurarse de que sus clientes obtengan un corte único.

Lino Campos es el dueño de The Cream Shop. Foto de Alex Medina.

En la barbería predomina la decoración en rojo y negro y un aspecto moderno, además de algunos elementos tradicionales. Cuadros antiguos, como una fotografía de Marilyn Monroe, decoran las paredes, y las butacas se ubican frente a tres grandes pantallas de televisión. Un mapa histórico del Condado de Los Ángeles cuelga de la pared junto al torso de un maniquí femenino que luce un casco y una camiseta en una esquina del salón. La selección musical en la barbería, cuyo nombre fue inspirado por el tema “C.R.E.A.M.” de Wu-Tang Clan de 1993, son los “oldies” (temas del recuerdo de las décadas de 1950 y 1960).

Según la página de Facebook, la barbería busca “convertirse en #la mejor barbería #de los ángeles tanto para cortes y peinados #clásicos, #tradicionales y #creativos”.

Rodetes para hombres = ¿estilo aburguesado?

La barbería también ofrece servicios de rasurado tradicionales y sueros a base de cerveza que acondicionan la piel. Campos espera ofrecer otros servicios en el futuro cercano, como máscaras de carbón para el rostro y coloración para el cabello.

Durante su infancia, Campos dice que tanto él como muchos otros salían del vecindario buscando otros lugares donde se ofrecieran cortes de pelo con más estilo.

“La gente iba a West Hollywood, Melrose, el centro, Long Beach o el Condado de Orange porque aquí no había tiendas especiales”, señala. “Me pregunté: ‘¿Por qué las personas están dispuestas a conducir entre 15 y 25 millas por este tipo de ambiente y servicio cuando lo podríamos hacer aquí en el vecindario?’ Ese es el motivo por el cual lo traje a la comunidad”. La primera sucursal de The Cream Shop abrió sus puertas en Montebello en mayo 2011. La sucursal de Boyle Heights, ubicada en la avenida César E. Chávez, es la segunda sucursal de Campos y espera inaugurar otras.

De cortes clásicos a modernos ofrece la barbería. Foto de Alex Medina.

A medida que el debate continúa y se intensifica sobre lo que se considera o no como aburguesamiento o gentrificación en Boyle Heights, Campos señala que su barbería no debería ser etiquetada como burguesa, ya que él ha sido miembro de la comunidad durante más de 30 años.

“Es muy distinta del resto de las barberías de Boyle Heights”, dice Campos. “Creo que es por eso que nos etiquetaron como burgueses”.

“Ofrecemos calidad”, agrega Campos. “Es uno de los motivos por lo que nuestros precios son un poco más altos que los del resto de los negocios de la zona. Lleva más tiempo, por lo tanto, tenemos que compensar por el tiempo adicional que le dedicamos a cada corte”.

Patricia Barreto, residente de Boyle Heights, señala que entiende por qué The Cream Shop fue etiquetada como negocio burgués, pero igual lo prefiere al resto de los negocios locales.

“La barbería es muy distinta a las demás en el vecindario”, afirma. “Y, además, creo que es importante tenerla porque ofrece algo nuevo a la comunidad”.

Viajar hasta una hora por un corte de pelo

Campos señala que su barbería realiza un promedio de 10 a 40 cortes de pelo por día, y los viernes y sábados son los días de más trabajo.

Jesse’s Barber Shop, que también se ubica en la César E. Chávez, ha sido parte de la comunidad de Boyle Heights durante aproximadamente 30 años. Las dos barberías son considerablemente distintas.

Jesse’s Barber Shop tiene un estilo más tradicional que la de Campos y ofrece cortes de pelo entre $8 y $12.

También recibe una amplia clientela y su flujo de trabajo duplica los 10 a 40 cortes de The Cream Shop, según su dueño. Con frecuencia, un cliente nuevo llega a la barbería cuando otro se retira. El local se llena rápidamente y los clientes entablan conversaciones entre sí y con los barberos.

Si bien ambos negocios atraen clientes locales, más personas ajenas a Boyle Heights prefieren visitar The Cream Shop, según Campos. Viajan de otros vecindarios, como Riverside, Long Beach, Newport Beach, Culver City y Koreatown.

Alberto Rosas, residente de Fontana, comenzó a visitar la sucursal de The Cream Shop en Montebello hace unos seis años, pero se cambió a la de Boyle Heights poco después de su inauguración. Viaja durante más de una hora para cortarse el pelo.

“El servicio y la atención por parte de los barberos de este lugar son especiales”, dice Rosas. “Los cortes de pelo son únicos y no se encuentran en ningún otro lugar”.

Rosas prefiere que Campos le corte el pelo. “Lino es en realidad el barbero principal”, dice. “Es muy simpático y es uno de los motivos por los que vengo aquí”.

Campos afirma que las opiniones de la comunidad han comenzado a cambiar. “La comunidad nos comenzó a aceptar”, dice. “Después de saber que soy un local, que estudié en la preparatoria Roosevelt, nos dejaron tranquilos”.

Considera que es importante tener los tipos de servicios que ofrece en Boyle Heights, así los residentes no tienen que viajar a lugares lejanos para poder obtenerlos.

Campos también espera ver crecer su negocio.

“Quiero ser el primer chicano en tener una cadena de barberías para poder seguir dando apoyo a otras comunidades también”, afirma. “Espero algún día poder llegar a decir que tenemos 10 sucursales”.

Alex Medina cursará el 12mo grado en la Escuela Preparatoria Magnet de Ciencias Médicas Francisco Bravo. Le gusta mucho correr y escribir y lidera la organización Gay Straight Alliance en la Bravo con el fin de ofrecer un lugar seguro para los jóvenes de la comunidad LGBTQ y sus aliados. Espera poder estudiar en alguno de los centros de la Universidad de California.

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