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“¡Adoro a las personas que aman el chocolate!”, grita un estudiante.

Las risas llenan la sala al tiempo que se levantan los compañeros de clase que aman el chocolate y se apresuran a buscar un nuevo asiento.

El objetivo del juego, llamado “Adoro a las personas que…” es encontrar un asiento vacío o quedarse sin asiento. La persona que queda de pie sin asiento es la que dice una nueva frase, y así se continúa jugando. Es una versión moderna del juego de las sillas.

Una maestra de la clase de inglés del décimo grado de la preparatoria Méndez conduce la clase que es parte del proyecto de lectoescritura del teatro Geffen. Todas las fotos de Alex Medina.

Temprano por la tarde, se podía oír un cotorreo de voces que llenaba toda la sala. Un grupo de estudiantes de la preparatoria se encontraban sentados en un círculo con bolígrafos y papeles en mano, listos para comenzar a leer los monólogos que dos artistas docentes habían preparado para ellos. A medida que leían las líneas en voz alta, hablaban sobre la manera en que las palabras los hacían sentir.

“Cuando representamos los monólogos, se volvieron muy personales”, afirma Jaime Montalvo, de 15 años. “Una alumna comenzó a llorar debido a sus experiencias familiares previas”.

Pero no estamos hablando de una clase corriente de inglés del décimo grado. Se trata del Proyecto de lectoescritura del teatro Geffen Playhouse, que se está implementando en la Escuela Preparatoria Felícitas y Gonzalo Méndez en Boyle Heights. Este proyecto les ofrece a los estudiantes una oportunidad única de aprendizaje, donde se combinan el teatro y el idioma. Los estudiantes asisten a tres o cuatro obras a lo largo del año y luego reflexionan sobre lo que aprendieron sobre los monólogos, los guiones y la actuación. Al mismo tiempo, los alumnos van desarrollando sus propias habilidades para mejorar el pensamiento crítico y la escritura.

“Cuando me enteré por primera vez del programa, pensé que era muy interesante”, dice Melvin De La Rosa, de 15 años. “En realidad sentí mucha curiosidad. Realmente quería ser parte lo antes posible”.

La idea del proyecto de lectoescritura surgió cuando Mauro Bautista, director de la Escuela Preparatoria Méndez, se reunió con la junta directiva de Geffen Playhouse varios años atrás, con el objetivo de darles a los estudiantes la oportunidad de que vieran algunas obras de teatro.

Bautista también preguntó si el teatro contaba con un programa para mejorar las habilidades de escritura de los estudiantes y ayudarlos a aprobar el Examen de Egreso de la Escuela Secundaria de California (CAHSEE, por sus siglas en inglés). (Este examen de egreso se suspendió a partir del año escolar 2015.)

Lectura, escritura y teatro

Después de comunicarse con el Proyecto de lectura y literatura de California en el Centro X de UCLA, el Geffen y los artistas docentes comenzaron a pensar en maneras para captar la atención de los estudiantes y así hacerlos participar en teatro. El programa, establecido en 2012, funciona en la preparatoria Méndez desde hace seis años, gracias a la financiación recibida de entidades privadas. El Proyecto de alfabetización fue presentado recientemente en las clases de inglés del décimo grado en la Preparatoria Jordan en Watts, a través de la colaboración con la organización Partnership for Los Angeles Schools.

Los docentes de teatro/inglés trabajan con los instructores de UCLA durante el verano para conocer las diferentes maneras de ayudar a los estudiantes a ser mejores lectores y escritores, afirma Jennifer Zakkai, directora de educación y participación comunitaria del Geffen. “Encontramos una manera para que los estudiantes tengan una inmersión en teatro, trabajen de manera creativa en teatro y luego escriban sobre un tema o temática que vieron en la obra”.

Entre el 65 y el 91 por ciento de los estudiantes disfrutaron de las obras en el teatro, según el informe de evaluación del Proyecto de escritura del Geffen durante 2012-2013.

Emily Grijalva es una de las tres docentes que lidera las clases de teatro/inglés en la preparatoria Méndez.

“Yo hice teatro cuando era niña, y sabía que tenía un gran impacto”, señala. “Por lo tanto, cuando me enteré de la posibilidad de esta colaboración, sentí una gran motivación a hacerlo”.

Las lecciones incluyen monólogos con los que los estudiantes se conectan. Por ejemplo, “Knock Knock” (Toc, toc, toc) de Daniel Beaty, es uno de los monólogos que leen. El tema es la vulnerabilidad. Los estudiantes hablan de la vida del joven protagonista en la historia y el vacío que sintió cuando su padre lo dejó. Después de terminar la historia, los alumnos compartieron la manera en que el poema los hizo sentir.

“Me hizo reflexionar mucho sobre lo que sufren las personas cuando se crían sin sus padres”, afirma De La Rosa, que tiene amigos sin figuras paternas en sus vidas.

“Me ayudó a abrirme mucho más en mi escritura”, señala Montalvo. “Cuando escribe, debes compartir un poco de ti mismo en la escritura para que algunas personas se puedan conectar”.

Los artistas docentes hacen énfasis en diferentes aspectos durante el año escolar. Un semestre está dedicado a la lectura y la expresión, y el otro a la escritura, pero los estudiantes trabajan en fortalecer su lectura y escritura durante todo el año y componen cuatro ensayos.

Grijalva guía a los estudiantes mientras escriben las escenas y conecta sus redacciones con los temas de la obra (como en el caso de “Ironbound”). Además, les asigna ensayos relacionados con las escenas escritas.

Desarrollo de la confianza

“La mejora en la lectoescritura y el aumento en la confianza y la autoestima de los estudiantes son aspectos que observé en este programa desde el comienzo”, afirma Grijalva. “Al principio los alumnos se muestran un poco nerviosos, pero luego al verlos actuar frente a sus compañeros, vemos un gran crecimiento en todos ellos”.

“Ella me ayuda a expresarme en mis redacciones”, señala Montalvo acerca de Grijalva. “Me pide que explique más lo que digo. Además, los artistas docentes también me ayudan a abrirme”.

Grijalva cree que este programa le permite a ella y sus estudiantes conocerse mejor en lo personal y también divertirse.

“Ellos también me ven hacer tonterías y mostrar mi lado vulnerable. La vulnerabilidad es un aspecto importante para acercarnos, y me gusta tener la oportunidad de disfrutar del teatro con ellos”.

Los estudiantes afirman que el Proyecto de lectoescritura del Geffen Playhouse les permitió crecer y aprender a comunicarse con libertad.

“Expresar mis sentimientos a personas que no conozco muy bien fue un paso gigante para mí”, dice Montalvo. “Me convirtió en una mejor escritora y me impulsó hacia lugares que no pensé que me podían hacer llegar”.

Para obtener más información sobre el Proyecto de lectoescritura del Geffen Playhouse, visitar www.geffenplayhouse.org/Literacy-Project

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